domingo, 17 de mayo de 2009

Iskariote I - Mujeres y deporte

Me gusta mucho el deporte, una vez subí a mi piso por las escaleras. Viendo el Masters de Madrid me ha llamado mucho la atención la ridícula forma de correr que tienen las recogepelotas/modelos que hay allí, por lo que me ha parecido oportuno abrir este hilo para comentar ciertos aspectos de las féminas frente al deporte y la relación de éstos con su actitud frente a la vida.


En la vida como en el deporte: porque yo lo valgo

-Jeje, yo sólo sudo del calor que me da la plancha del pelo.
-Ois, golfa, si no fuese bujarrón te recogía las pelotas de silicona esas que me llevas.


Hay mujeres que contestan, cuando se les pregunta por su deporte favorito, “no, no me gusta el deporte”. Puede que sea cosa mía, pero me recorre un escalofrío si oigo semejante frase, creo que es comparable a lo que muchos podéis sentir (yo también me incluyo) al oír la temida “no me gusta leer”.

Así como asocio el deporte a competitividad, espíritu de superación (con la autocrítica previa que eso conlleva), compañerismo y juego limpio, no puedo evitar pensar que alguien que prácticamente detesta la actividad deportiva carece de las bases necesarias para engendrar esos valores.

Si bien la competitividad se asocia muchas veces al género femenino, no es esa la percepción que tengo del término. Despellejarse y apuñalar por la espalda no es algo que se aprenda en una disciplina de equipo, ni mucho menos debería hacerse en los deportes individuales. “No me gusta el deporte” hace saltar las alarmas, no son pocas las mujeres que tras proclamarse unas vagas sin remedio demuestran no tener fuerza de voluntad alguna, ni capacidad para salir de los momentos difíciles, ni tampoco un ápice de respeto por las que se supone que son las "reglas del juego" en las relaciones humanas.

¿Y vosotros qué opinión tenéis al respecto? ¿Son las mujeres que practican deporte más nobles? ¿Es el deporte una terapia contra la tan denostable idiosincrasia femenina? ¿Creeis que si Katua estuviese en un equipo de voleibol postearía como Niandra y atraería a hombres que no fueran nenazas?

viernes, 8 de mayo de 2009

Falocrata II - Kinder Bueno

¿Donde están las putas organizaciones en pro de defender la dignidad de los hombres?
Aparte de que los hombres, somos hombres y nos da muy igual estas tonterías, eso no quita que sea totalemente denigrante, feminazista y cualquier otra palabra que pueda condenar este tipo de publicidad y a quien se preste a ello.


Del flipy este, sólo sé que aparece en el hormiguero, que sucnor hijodeputa.

Ni neutrobalance ni pollas...

martes, 5 de mayo de 2009

Neutral Malvado VI - Las virginidades de las mujeres

Todos sabemos que hoy en día es casi imposible encontrar a una mujer virgen. Pero, ¿qué es una mujer virgen? Tradicionalmente, la mujer virgen es aquella cuya vagina no ha sido penetrada nunca por una polla. Sin embargo, con la llegada de los métodos anticonceptivos y la liberación sexual de la mujer, la vagina deja de ser un templo sagrado para convertirse en una estación de paso, de modo que pronto la virginidad femenina pierde valor y se hace necesario incorporar nuevos agujeros femeninos en el mercado sexual. Debemos, pues, redefinir el concepto de virginidad femenina.

Las virginidades de las mujeres

Hoy en día, las mujeres tienen 3 virginidades de primer grado (vaginal, bucal y anal), que se corresponden con los tres agujeros femeninos; y unas cuantas virginidades de segundo grado: la manual (pajear al varón con la mano por primera vez), la gástrica (tragar semen por primera vez), la cubana (pajear polla con tetas por primera vez), la axilar (paja con sobaco), la podal (paja con los pies), etc. No obstante, en este estudio nos centraremos en las tres virginidades de primer grado y en una virginidad de segundo grado: la virginidad manual; de vital importancia en la adolescencia de la fémina.

Empecemos, pues, por esta última:

La virginidad manual



Pajeando la primera polla las mujeres hacen un descubrimiento fundamental en el desarrollo de su sexualidad: que las pollas son fáciles de manipular, que apenas rozándolas se ponen duras y que si las pajean un buen rato explotan en una erupción de leche cremosa. La pérdida de la virginidad manual es, por tanto, la primera toma de contacto de la fémina con el falo y el descubrimiento del poder que tiene para manipularlo a su antojo. La fémina descubre así que el pene es un cetro de poder que ella tiene en su mano y que puede manejar como si de un timón se tratara. La mujer descubre a través del control del falo un enorme abanico de posibilidades, entre las cuales se hallan dar paseos en Seat Leones tuneados, conseguir entradas gratis para locales nocturnos o acceder a viviendas sin haber trabajado en su puta vida.

La virginidad bucal



La mujer contemporánea, sumida en permanentes conflictos alimentarios como la anorexia, la bulimia y las dietas perpetuas, no concibe la boca únicamente como un orificio por el que alimentarse, sino también como un orificio bidireccional que usa para fumar cigarrillos, vomitar comida o comer pollas.

La virginidad anal



La fémina ofrece su ano como sustitutivo de la vagina para retener al macho y obtener ventajas competitivas sobre las hembras rivales. Hay, en todo sujeto pasivo del sexo anal, una profunda actitud pasiva y abnegada. Según el psicoanálisis freudiano, el bebé aprende, durante la fase anal, a retener la caquita para ser aceptado por sus padres. Así, todo ser humano relaciona el control de los esfínteres con las imposiciones culturales y el deseo de amor y aceptación. La hembra que ofrece el ano para retener al macho deseado hace una regresión a la fase anal. Sacrifica su ano y aguanta intensas sensaciones esfinterianas para obtener afecto, igual como hiciera cuando era bebita (apretar el esfínter) para obtener la aprobación de papi y mami, o cuando ya es adulta, de su macho.

La virginidad vaginal



La única virginidad que tradicionalmente perdían las mujeres. Antiguamente, la virginidad vaginal era un tesoro reservado al varón que se comprometía a cuidar de la mujer y de su prole mediante los votos matrimoniales. Sin embargo, con la revolución sexual y la liberación de la mujer, las féminas empiezan a ofrecer su vagina para retener al macho deseado sin obligarlo a pasar por la vicaría. Claro, sucede que pronto la virginidad vaginal deja de tener valor para el macho de alto rango, por lo que algunas féminas incorporan la ventaja adaptativa de ofrecer también la boca para el use y disfrute del varón. Por supuesto, con el tiempo al varón este double pack (sexo vaginal + mamada) le parece insuficiente, y las hembras más taimadas empiezan a incorporar el sexo anal en su repertorio, alcanzando así el triple pack (coito vaginal + mamada + coito anal). Durante un tiempo, las hembras que ofrecen triple pack se convierten en las más populares, pero pronto el resto de hembras igualan a sus competidoras y también ofrecen ese triple pack. Nos encontramos, pues, ante una guerra entre hembras rivales; una carrera desbocada donde hay que ofrecer cada vez más carne para poder retener al macho alfa.

Bien, hasta aquí hemos aprendido que la fémina contemporánea, en su afán de obtener popularidad y réditos afectivos, se ve obligada a sacrificar otras virginidades además de la vaginal. ¿Pero qué ocurre con la virginidad vaginal? Algunos estudios recientes han observado que muchas chicas jóvenes reservan su virginidad vaginal para relaciones más serias o para machos más seguros. Parece que toda fémina, pese a su minúscula libido y su preferencia de lo afectivo sobre lo genital, sabe que su vagina es el centro neurálgico de su feminidad y la puerta a instancias uterinas, relacionadas con el sempiterno anhelo y/o miedo a la preñez. Así pues, el placer genital y el riesgo de embarazo lo dejan para relaciones más serias, mientras que en la adolescencia se entregan en cuerpo y alma a actividades precoitales (petting, mamadas, enculadas, etc.) que les proporcionan popularidad y una vida afectiva tormentosa, dos cosas que estas taradas necesitan como el aire que respiran.

Existe un estudio interesante a este respecto, realizado por una universidad norteamericana, que indica que cada vez hay más chicas adolescentes que creen que el sexo oral no es sexo. Por lo tanto, según la mentalidad de las jóvenes zorras americanas, si Deborah está saliendo con Jimmy y un día le chupa la polla a Michael, Deborah no le está poniendo los cuernos a Jimmy, sino que tan sólo está haciéndole un favor a su amigo Michael. Si para las nuevas generaciones de zorras americanas chupar una polla no es sexo, es lógico que pierdan antes la virginidad bucal que la vaginal. Parece que se trata de follar por todos los orificios excepto por el orificio fértil (la vagina), porque si me la dejo meter por el orificio fértil, entonces soy una guarra. Esta mentalidad pronto llegará a España (si no ha llegado ya), así que iros preparando.

La inversión en el itinerario de pérdida de virginidades

Como hemos visto, las mujeres de antaño empezaban perdiendo la virginidad vaginal (siempre en el lecho nupcial) y sólo las más atrevidas o las que tenían maridos más insistentes perdían las otras virginidades. Ahora las tornas han cambiado y muchas empiezan perdiendo la virginidad manual y la bucal. Algunas incluso pierden antes la anal que la vaginal.

¿Por qué se ha producido esta inversión?

Antiguamente, las mujeres consideraban que el sexo era una actividad puramente reproductora. Esta concepción del sexo daba lugar a que las mujeres sólo accedieran a perder una virginidad; la vaginal, y ni se les pasaba por la cabeza que pudieran haber otras virginidades. No obstante, a partir de 1960, con la invención de la píldora anticonceptiva y el advenimiento de la revolución sexual, el sexo deja de ser concebido como una actividad meramente reproductiva y se convierte en actividad recreativa. A partir de este punto, ofrecer la virginidad vaginal empieza a tener cada vez menos valor (claro, cómo va a tener valor ofrecer el coño cuando no hay peligro de embarazo), de manera que las fantasías sexuales masculinas y el cine porno empiezan a explorar otras prácticas sexuales (sexo anal, cubanas, corridas faciales, etc.). En este estado de cosas, las hembras más taimadas, conscientes de que el sexo vaginal ya no impresiona a los machos, empiezan a incorporar en su repertorio las mamadas, el sexo anal y las degluciones de semen. Esto supone una verdadera revolución en las relaciones sexuales hombre-mujer, porque la rivalidad entre féminas lleva a que todas las mujeres imiten el comportamiento de las hembras más versátiles para de este modo retener a los machos de alto rango y evitar que una lagarta se los lleve. En la era anticonceptiva postrevolucionaria, constituye una enorme ventaja adaptativa ser una guarra que come pollas, traga semen y se deja encular. De modo que la que no se adapte, no podrá retener al macho de alto rango.

La confusión sexual de la mujer contemporánea

La feroz competitividad entre féminas y la devaluación del sexo vaginal produce no pocas confusiones en la mente atolondrada de nuestras jóvenes zorritas.

Resulta que para retener al malote de clase, hay que masturbarlo en los lavabos del cole, chuparle la polla, tragarse su semen y dejar que se te corra en el recto. Si la hembra no lo hace, el malote de clase se irá con la Tamara o con la Jenny, que este año tienen las tetas más grandes y se dice que chupan polla como posesas en los lavabos del cole. De modo que la joven adolescente se encuentra bajo una enorme presión social y mediática y se ve obligada a ofrecer otras virginidades además de la vaginal. Pero a pesar de la presión cultural, la hembra continua siendo hembra, y tiene grabado a fuego en sus genes que no debe ofrecer su vagina al primero que pasa. Como ya hemos dicho, existe, en toda mujer, una sensibilidad visceral, interoceptiva, por la que intuyen las pulsaciones de su útero, ligadas al cerebro primitivo que todas poseen; una sensibilidad que las lleva a querer reservar su vagina para el macho con el que haya un vínculo de calidad. De modo que aquí es donde tiene lugar la inversión en el itinerario de pérdida de virginidades: en el choque entre los imperativos culturales (ofrécele tus tres orificios al macho dominante de la pandilla) y los imperativos biológicos (reserva el templo sagrado de tu vagina para el macho al que tengas bien cogido por los huevos). Y la forma que tienen las féminas de resolverlo es ésta: sacrificar las virginidades infértiles: manos, culo, tetas, boca, garganta, estómago, etc., y dejar la virginidad fértil para el macho que ofrezca verdaderas garantías.

Y sigue la confusión: Pese a vedar el acceso a su vagina y sacrificar las virginidades infértiles, el fantasma del embarazo es muy persistente en la psique de la fémina, de ahí que se vean en los consultorios sexuales para adolescentes las típicas preguntas: "¿Si me trago el semen de mi novio me puedo quedar embarazada?" o "¿Si mi novio se corre en mi culo me puedo quedar embarazada?". El deseo/miedo al embarazo es tan persistente en la fémina que incluso usando los dos agujeros infértiles no pueden evitar preguntarse si se van a quedar embarazadas.

Imaginaos esto en el caso de los varones. Que los varones renunciásemos al uso del pene para conseguir popularidad y beneficios afectivos con las mujeres. Que sólo empleásemos manos, lengua y ano para gustar a las mujeres y que no dejásemos que las ávidas manos femeninas nos tocaran el pene porque eso sería ser "guarros". ¿Os imagináis una forma de sumisión y renuncia más humillante que esa?

Neomachismo

La renuncia femenina al goce genital y el uso de las otras virginidades para obtener popularidad entronca con lo que se ha dado en llamar neomachismo. El neomachismo está bien ilustrado por la canción del rapero Porta. Las niñas de hoy en día, sumidas en un falso feminismo hedonista que consiste en meterse pollas y drogas por todos los orificios (un falso feminismo que no deja de ser una nueva manifestación de machismo posmoderno, porque la hembra que grita "las chicas al poder" y que usa sus orificios para atraer y retener a los machos no deja de ser una víctima más del machismo más recalcitrante), se han convertido en poco más que perras en busca de sensaciones, popularidad y poder. Un estudio reciente del Vaticano dice que el pecado capital más frecuente en mujeres es la soberbia, mientras que en varones es la lujuria. La mujer contemporánea es víctima de la soberbia y la necesidad de poder en el ámbito de los afectos y las relaciones. Para conseguir ese poder, emplea todos sus orificios.

En definitiva, el varón contemporáneo debe aprender a tener en cuenta la posibilidad de hollar las otras virginidades de las mujeres, sustituyendo el paradigma de que las mujeres sólo tienen una virginidad por un paradigma nuevo: las mujeres tienen tres virginidades de primer grado (vaginal, bucal, anal) más unas cuantas virginidades de segundo grado (manual, cubana, gástrica, axilar), etc. El desafío del macho contemporáneo es reventar cuantas más virginidades mejor, y hacerlo sin piedad, porque de lo contrario otro macho más convincente se nos adelantará. Recordad: ellas venden su cuerpo al mejor postor, pero lo venden a cachitos, y hay que saber regatear.

miércoles, 29 de abril de 2009

Neutral Malvado V - Humor femenino

La mujer es un ser demasiado conservador y egocéntrico para hacer reír.

Ahora bien, también debemos reconocer que en el fondo de todo hombre hay un machismo velado que exige que la mujer no se salga de su rol estético-maternal. Para la sociedad, la mujer es pura carne, capital biológico, una matriz andante, el eje de la reproducción, por lo tanto, es cosa seria, ya sea porque está en edad fértil o porque es madre, la mujer debe mantenerse siempre en un estado estático, amable y seductor, mostrando la herencia genética que le ha sido otorgada y las cualidades que la predisponen a ser buena madre (afectuosidad, abnegación, conservadurismo, etc.), ergo no podemos permitir que un sexo con una misión tan seria se nos desmadre con chistes y payasadas. Cualquier mujer que se atreva a violar esa sagrada ley y a ejercer el rol de payasa oficial (tipo Eva Hache) se topará con un muro de desaprobación, no sólo procedente del sector masculino, sino también del femenino.

Cita:
wetamir dijo:
Cierto es que la mayoría de las mujeres solo rien un chiste como señal de que el que les cuenta el chiste goza de su aprobación (...)
En efecto. La risa femenina se dispara más para mostrar aprobación o complicidad que porque estimule resortes intelectuales o humorísticos. En muchas ocasiones he visto cómo un grupo de féminas se reían como estúpidas ante cualquier chiste de tal humorista sólo porque previamente habían dictaminado que el humorista era gracioso. No cabe la posibilidad de valorar los chistes por separado, no; el sentido del humor femenino es contextual, depende de quién cuente el chiste, depende del clima emocional que presida el lugar, depende de si los demás también se ríen o no (la hembra es mucho más influenciable y se deja contagiar más por la risa ajena), depende incluso de la fase del ciclo menstrual (el chiste irreverente que les hace reír durante la fase folicular les parece grosero durante la fase lútea), etcétera.

Otro ejemplo de que el humor femenino tiene más que ver con el contexto que con la calidad intrínseca del chiste es el factor "risa tonta" o "risa inercial". Es la típica risa que les entra por alguna memez y que se sigue reproduciendo a partir de las memeces subsiguientes sólo porque están en ese estado hilarante del que no pueden salir. La risa femenina no está basada en el concepto, sino en el estado anímico previo que invita a seguir regodeándose con indolencia en ese mismo estado, es decir, en una inercia fisiológica y psicológica en virtud de la cual "me río porque me estoy riendo" o "me meo porque me estoy meando" (véase la risa tonta de la típica vieja con incontinencia urinaria que se ríe como una bruja empapando toda la Tena Lady, o las adolescentes cabezahuecas que se ríen por cualquier gilipollez sólo porque una ha empezado a reírse y las otras mimetizan la conducta de la hembra líder en un alarde de mentalidad rebañil de lo más deplorable)

lunes, 20 de abril de 2009

Misógino Empedernido I - Nombres de las relaciones humanas

Adoro el español (o castellano, cada cuál que elija) y creo que es un idioma maravilloso, procuro cuidarlo con esmero y trato de darlo a conocer, humildemente pero con devoción.

No obstante, hay un aspecto en el que se me queda un tanto corto (supongo que por desconocimiento) y es el que se refiere a los nombres que se les da a las relaciones humanas. Todos sabemos lo que significa matrimonio y amistad, ahí no hay problema pero existe tal variedad de matices y contextos en una relación que se hace complicado encontrar un vocablo que la defina.

Les pido ayuda. Me gustaría que entre todos realizásemos una recopilación de términos (ya sean nombres o adjetivos) que emplean para referirse a las relaciones humanas, en concreto aquellas de carácter erótico. También quisiera que opinasen sobre el significado que para ustedes tienen los términos que se vayan proponiendo.

A continuación, unos cuantos términos, para iniciar la recopilación y el debate:

- Esposo/a: sencillo, las personas que han contraido matrimonio, por la Iglesia o civil.

- Amancebados: lo empleo para las parejas que conviven (y copulan) sin estar casados.

- Prometido/a: este término se reserva para la relación que transcurre entre la petición de mano y el enlace matrimonial.

- Amigo/a: opino que no se puede hablar de amistad en el momento en que hay sexo, es preciso emplear otra palabra. Visto desde el otro punto de vista, yo no me acuesto con mis amigos, luego no puedo llamar amigas a las mujeres con las que me he acostado.

- Amante: para mí sugiere una relación de carácter fundamentalmente sexual. Además, me sugiere el matiz de infidelidad conyugal.

- Novio/a: la peculiaridad que define un noviazgo, en mi opinión, es el compromiso de fidelidad sexual. Otro tema es que luego se respete.

- Rollo: relación fundamentalmente sexual de carácter eminentemente temporal, se admite una variante diminutiva con significado despectivo: "rollito de una noche".

- Lío: a mí me sugiere una relación sexual que implica infidelidad, pero de carácter esporádico, sin la constancia o duración en el tiempo de un amante.

- Follamigo/a: término de reciente aparición, que intenta explicar esa relación en al que hay amistad y sexo. A mí me resulta cacofónico y difícil de emplear ante una mujer. No me gusta, vaya.

- Concubina: sabe que no es la única, pero no le parece mal.

- Semental: sabe que no es es único, pero no le parece mal.

miércoles, 8 de abril de 2009

Falocrata I - Punk

A petición/sugerencia de un lector añado esta entrada con la letra (la musica no me ha gustado, lo siento) de la canción "Punk" de "Los Planetas".
Una pequeña protesta contra el l'orealismo que subyace en cada mujer y que siempre sale a relucir cuando quieren castrar cualquier atisvo de voluntad por parte del que creen su esclavo.



He decidido que no te quiero ver.
He decidido que no te quiero ver.

Estoy cansado de oírte protestar,
estoy cansado de oírte protestar.
Adelante chilla cuanto quieras,
eso no me va a impresionar.

Adelante grita cuanto puedas,
estoy acostumbrado ya.

Y cuando dices debes de comprender,
es increíble,
nunca vi nadie que lo hiciera también.

Estoy cansado de oírte protestar,
estoy cansado de oírte protestar.
Adelante chilla cuanto puedas,
eso no me va a impresionar,
estoy acostumbrado ya.

sábado, 4 de abril de 2009

Wetamir & Neutral Malvado - Pelis para tias

Por Wetamir:

Pelis para tias
, extrayendo de ellas el mensaje feminazi "porqueyolovalgo" y el daño que causan en la psique colectiva del Matriarcado.

La Cenicienta de Walt Disney.

Esta peli podría ser llamada "El Origen del Mal" ya que es de los productos lavacerebros mas perjudiciales en el desarrollo de una fémina como persona y es que, si las coges pronto, aún se puede hacer una persona y todo.
El visionado de este film junto con "La Bella Durmiente" y "Blancanieves" conforman la trilogía Disney de adoctrinamiento de zorras. Sembrando semillitas de este calibre en varias generaciones de inocentes niñas se recogen frutos como las perras de hoy en dia.

La Cenicienta es la historia de una chica, dibujada guapa para que las niñas se identifiquen con ella, que crece torturada por su Madrastra y sus hermanastras, dibujadas feas y con rasgos crueles.
Esto ya siembra la rivalidad femenina y la idea de entender a toda mujer como una rival y competidora.
Hay un Principe Azul, suele ser un tio guapo, con dinero y pocas luces, perfectamente manipulable y que babea ante la prota convirtiéndose en una especie de zombie sin voluntad.
La escena en que hasta las ninias mojan los pañales es aquella en la que la prota se viste de gala para hacer una aparición espectacular en la fiesta, logrando todos sus objetivos solo con su presencia.
La búsqueda y conquista del hombre como solución a todos los problemas de la vida y el cortejo como fin absoluto de la existencia también están presentes durante el metraje.
Estas ideas rebotan en la espaciosa cabecita de la menor hasta fermentar en futuras actitudes enfermizas.

Todas las pelis destinadas a un público femenino son versiones de este germen primigenio.



Pretty Woman de Garry Marshall

Una versión de la Cenicienta como tantas otras, procurando actualizar roles y lugares comunes, incluso buscando verosimilitud.

Richard Gere es un multimillonario madurito de buen ver cansado de ser codiciado por féminas. Es tan imbecil que se pierde y da con una PUTA (es importante señalar que no se va de putas, sino que se pierde, no vaya a ser que parezca patético).
La PUTA es Julia Roberts (valga la redundancia) pero es puta sin chulo y no se droga, lo hace porque le debe molar o algo, no lo explican mucho.
El caso es que ambos congenian (una puta y un millonario ¿quien lo diría?) y ella llega a convertirse en su pareja forever. Él aprende de ella a ser mas imbécil y ella aprende de él a gastar su dinero.
El gran momento de esta peli, aquel en el que las mujeres rien e incluso lloran de alegría, es cuando la puta va de compras con el millonario y hasta ownean a unas dependientas snobs.

El filme fué un éxito demencial, millones de mujeres no solo la vieron repetidas veces, sino que la compraron y la grabaron de la tele cuando la pasan. Conozco a una gañana que se midió las piernas a raiz de una frase que dice la PUTA en la peli para comprobar que las suyas eran mas largas.



Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

Dentro de todo el enorme universo Austeniano quizá es "Orgullo y Prejuicio" el relato que ha motivado mas estimulaciones clitoridianas en las lozanas hijas de la Gran Bretaña.

Hay unas ocho mil versiones cinematográficas de la novelilla, en Inglaterra destacó mucho la serie de la BBC con Colin Firth como Mr. Darcy.

El relato va de como una desgraciada familia solo tiene un porrón de hijas en una época en la que si la mujer no se casaba se moría de hambre. Todo lo demás son un montón de sucesos, anécdotas y equívocos en un ambiente distinguido y clasista.
Por supuesto tanto las protagonistas como las villanas son mujeres que odian y conspiran en silencio, mintras que los hombres son una panda de idiotas veleta que lo mismo piden matrimonio o insultan a una tia según lo que otra le susurre al oido.

Este tipo de cosas fomentan la idea en las mujeres de que los hombres son monos fáciles de engañar a los que hay que mentir y manipular como zánganos, por otro lado, las mujeres son todas el demonio hecho carne.
Igualito que en los culebrones con los que se educan muchas féminas.



El Diario de Bridget Jones de Sharon Maguire

Versión libre de "Orgullo y prejuicio", actualizando personajes y situaciones. (Qué fácil es hacer un libro/peli de éxito, no?)

Bridget Jones es una treintañera alcoholica, gorda, vulgar e imbécil que babea por Mr. Darcy (si, interpretado por Colin Firth, metalenguaje a tope) un pluscuamperfecto abogado de éxito que acaba pasando por el aro.

Esta película es directamente masturbatoria para toda mujer de hoy, ya que se produce una especie de catarsis entre ficción y realidad con la espectadora. El film minimiza sus miedos y realiza sus fantasías de una manera primaria total, directa al hipotálamo, con las consecuencias de prendas íntimas empapadas y demás.

La película fué un rotundísimo éxito ya que toda una generación de vulgares, ilusas y gordas treintañeras se meneaban como orangutanes en sus butacas al ver a Bridget, su avatar en la ficción, enrollarse al principito de turno.



El Amante de Lady Chatterley Ken Russell

Peli de Pascale Ferran de reciente aparición, aunque es importante mencionar la adaptación para la televisión británica de la novela de D.H.Lawrence, probablemente una de las novelas que mas pajas ha suscitado entre las inglesas del S.XX.

Lady Chatterley es una marujilla inglesa cuyo marido, además de gilipollas, queda paralítico en la guerra, así que la desdichada señora no tiene quien la penetre. Ella sufre muchísimo caminando por sus enormes jardines mientras los mineros del carbón a los que explota la compadecen, pobre niña rica.

El caso es que un dia ella conoce al guardabosques y follan. El primer polvo es glorioso desde un punto de vista femenino puesto que, mientras él la penetra, ella yace en un trance onírico, absorta, inmovil... vamos, que es adúltera pero no buscaba polla, no.
No solo se lo pasa teta follando con su jardinero, sino que TODO DIOS en su entorno celebra y anima su adulterio.

Por Neutral Malvado:

Otra película que gusta a las mujeres, pero curiosamente también a muchos de vosotros, mariconazos:

Amélie


Una zorrita francesa con una sensibilidad muy femenina, muy imaginativa, muy soñadora, muy maravillosa, con la que se identifican todas las hippies adictas al cannabis. Al final, por irónico que parezca, también consigue a su príncipe azul, que es un joven de buen ver, enigmático y misterioso, con el que se besa en plan romántico, haciendo realidad una fantasía sexual femenina más vieja que la prespituación.

Otra, que gusta tanto a hombres como mujeres, pero que puede contribuir a elevar el ego femenino a cotas excesivas:

Más alla de los sueños



Una revisitación del mito de Orfeo y Eurídice llena de efectos especiales, escenarios empalagosos y trucos lacrimógenos. El protagonista (Robin Williams), hace lo indecible por su mujer, una depresiva, psicótica y suicida, por la que tiene que bajar al infierno, como Orfeo. Ella se porta como una perra desagradecida, revolcándose en su victimismo y en su demencia. Esta película no hace más que fomentar la idea de que las mujeres tienen derecho a lloriquear, deprimirse, empastillarse, adoptar trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, obesidad), y en definitiva, practicar el victimismo más exacerbado para conseguir la atención y el afecto del varón.

Wetamir XVII - Rapiñas comic

Los no foreros no pillaran mucho. Como si eso importara...

WetART 1
WetART 2
WetART 3
WetART 4


Black Adder I - El pagafantismo

El pagafantismo, complejo fenómeno el que nos ocupa. ¿Qué podría añadir yo que no hubiéseis comentado en profundiad anteriormente? Dejando de lado que debe de ser este uno de los temas más masticados, me encuentro en las condiciones óptimas y necesarias para añadir nada más que un pequeña puntualización a lo que habéis dicho.

Las mujeres nunca, jamás entenderán -ni querrán entender, pero esa es otra- lo que supone ser el agente activo del pagafanteo, dícese del pagafantas. Tan sólo se trata de aguardar y mantenerse al acecho de una tipa que nos atrae, ¿no?. No hay nada de complicado en eso. De hecho ellas juguetean con ello constantemente, manteniendo siempre bien sujeta la cuerda para tirar de la perra antes de que la muerdan. Pasarse largas, eternas temporadas estando pendiente de una hija de puta y de sus neuras, problemones, trivialidades, incongruencias y contingencias varias a cambio de una palmadita en la espalda, una sonrisa amable de vez en cuando, un "ser especial". ¿Dónde está el problema?

Y es que las mujeres son flores silvestres a las que hay que regar de vez en cuando, su puta madre en bicileta oiga. Que son seres de luz, que no tienen deseos sexuales como el que más, que admitirlo sería rebajarse hasta el nivel de ser una fracasada perdedora desesperada y por ello es mejor reprimirse, hay que dejarse hacer, pero tampoco mucho que una no se vende barato. Que necesitan tiempo y a lo mejor, SÓLO a lo mejor y si la pilláis en el día oportuno, en el momento del período justo y adecuado a una temperatura óptima, con los cubatas suficientes de por medio, si y sólo si se produce una conjunción planetaria de Saturno con Marte en la estela de Orión, hoy la princesa se deja follar. Quién sabe. Igual no, y prefiere reprimirse como lleva haciendo toda su vida sólo para ver la cara de gilipollas que ponéis después de haberla invitado a barra libre desde hace cuatro horas.

Es que hay que ver, qué santos cojones los nuestros, qué impaciencia. Ansias, que sois unos ansias. Si es que no tiene nada de malo dejarse la dignidad y la autoestima en un proceso de consumo de moral polinómicamente voraz, ataros emocionalmente a una puta zorra de mierda que sabe perfectamente a lo que juega y que no dudará en exprimiros hasta la última gota mientras le seáis útiles. Si es que ya estáis tardando en invertir en cafetillos de pascuas a ramos, por si las moscas dice, como buenos ligones profesionales. Abonando otras tierras. Y si al final se dejan pues lo amortizamos, y si no pues no pasa nada, nos sobra el tiempo y las ganas y los desplantes nos saben a gloria, que para eso estamos, para aguantarlas. Con la única puta diferencia que nuestra "profesionalidad" en el ligue subvención de caprichitos mediante no se verá recompensada con su homóloga en el terreno sexual, que de intercambio nada pues ellas no son putas, qué te has creido. Que para no servir no servís ni para meretrices.

domingo, 29 de marzo de 2009

Victor I II - Mujeres en apuros, putas peligrosas

Solicitar la ayuda de un caballero cuando la dama está en apuros es algo que tiene un acerbo histórco y novelesco. El héroe que rescata a la desvalida mujer es una figura archirepetida a lo largo de la Historia y estas jovencitas osadas e imprudentes no hicieron otra cosa que atender a su código genético. Cuando las cosas se complican toda su independencia, toda su autonomía del "yo misma conmigo y mis amigas", todos sus lemas y estandartes aprendidos en Sexo en N.Y o Allie Mcbeal ceden su turno al primitivo chillido en busca de auxilio.

La mujer moderna y autosuficiente, la que de llegar al poder crearía un mundo mejor, sin guerra, sin hambre y sin enfermedades, cambia de careta y recurre a sus viejas regalías. Lo quieren todo: ser astronautas y que el hombre pague la cena, dirigir una empresa y que las cedan el paso. Son clásicas y femeninas cuando resulta incómoda la igualdad (entonces reclaman un hombre de verdad, un "macho") pero dan un paso al frente cuando suena la bolsa de las monedas y los flashes dibujan un luminoso camino.

A los antiguos privilegios, que como ya he dicho no han renunciado en aras de su femineidad, suman el hiperbolico subsidio en el que viven desde sus primeros años. Cualquier mujer que no supere los 30 lleva oyendo música celestial a lo largo de su vida. Sus oidos rebosan de susurros deliciosos "eres especial, eres más inteligente, eres mas sensible, puedes hacerlo mejor que ellos.." y así interminablemente durante años y años con el soporte material de la mayor red de prebendas entregandas en la historia. Jamas ningun grupo social había vivido bajo unl paragüas protector tan gigantesco como el desplegado en honor de la "superwoman".

Nunca anteriormente el aparato estatal y la propia sociedad habia creado una red de apoyo tan ciclopea como la que favorece hoy en dia a la mujer: el Ministerio de la Mujer, el Instituto de la mujer, planes de empleo en favor de la mujer, cursos de formacion para mujeres, cupos para mujeres en determinadas profesiones, vagones de metro solo para mujeres; por no hablar de toda la industria del ocio que las coronado como las nueva Sisi: gimnasios femeninos, clubs femeninos, playas solo para mujers, spas femeninos, comida para mujeres...la repapolla.

Antiguamente se manejaban con su coño y su astucia natural. Sabian que tenían un tesoro entre las piernas y una inteligencia para la supervivencia. No eran creativas pero eran prácticas y cuando se juega en desventaja y el entorno es hóstil, esto es oro puro. Hoy en día caminan bajo palio y sobre una alfombra de falos cercenados. Los antiguos emperadores colocaban un esclavo a su lado mientras recibían los vitores de las multitudes tras las vicotorias para que les retuvieran en la tierra con una simple frase que les repetian con insistencia: "recuerda que eres mortal". ¿Quien le pone el cascabel al gato? ¿Quien las dice a las mujeres que la vida no es un cuento de hadas donde ellas son las princesas? ¿Hay alguna posibilidad de cuestionar el subvencionado universo femenino sin que la progresía rampante te marque con el oprobio del "cavernicola machista", del "hombre inseguro y asustado ante la nueva y segura de si misma mujer"?

Victor I I - Supervivientes profesionales

"Ya no la quiero, es cierto
pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor,
y tan largo el olvido"

Tan sólo es una tristeza tibia, desganada, inofensiva. Una indignación leve y domesticada, pura dejadez sin motivo ni razón. Tan sólo un ligera decepción, un desencanto liviano e infantil por lo que pensé que había sido y lo que sospeché que fue en realidad. Ahora ella ha vuelto con su ex-marido, que está en otro pais, en otro continente a una distancia imposible de este lugar, mirando desde lo alto de un rascacielos, detrás de la puerta de un despacho, un mundo alfombrado y dispuesto para él. Seguramente ella abraza su cintura, apoya la cabeza en su hombro, mira hacia el suelo satisfecha y piensa que ha hecho lo correcto. Asi lo espero yo tambien.

Ya no la quiero, es cierto, pero la quise, la quise de una pieza, inalterable, granítico, inamovible. Todo estaba en contra, todo era ridículo y novelesco, pero la quise; entregado, sin dobleces, sin un plan escape o una justificación. Nada tenía sentido, no íbamos a ninguna parte, pero el camino estuvo bien y volvería a recorrerlo con ella. Me gustó quererla y me gustó pensar que ella tambien jugó con las mismas cartas, sin comodines en el bolsillo por si necesitaba hacer saltar la banca.

Gracias al eterno rastro que uno siempre va dejando en internet he sabido que ha vuelto con su ex-marido. He visto su album de fotos, a su hijo Quique, que se habrá olvidado ya de las galletas de chocolate que una noche de delirio le robé y ahora solo tendrá el apetito dispuesto para los coñitos virginales de las "chavas" de su escuela superior. Los tres sonrien en las fotos, los tres son felices de que las cosas salieran como tenían que salir, sin importarles el rodeo de pollas que ella dio, olvidando las emboscasdas y meretrices del caballero.

Todo ha salido perfecto, "la vida soñada" que ella siempre quiso. La vida es mágica cuando una revelación se te posa en la cabeza y comprendes que nunca dejaste de quererle, que él siempre el hombre de tu vida, que todo lo demás no fueron más que arena sobre un cristal, tan fácil de borrar con un simple soplido.

Ellas siempre ganan. No importa que las veas rebozadas de barro y excrementos. "Es muy bueno para la piel", te dirán orgullosas, ufanas, extáticas. No futuro negro para la superviviente profesional.

Nicolopaganini I - El varón domado traducido

El varón domado, de Esther Vilar, traducción en azul. Un hombre tiene que ser capaz de protegerme Un hombre tiene que ser capaz de proteger...