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sábado, 4 de febrero de 2012

Neutral Malvado XVI - El fuero interno

Está claro es que las mujeres ni siquiera intuyen el esfuerzo titánico que hace el macho para seducirlas. Y digo esfuerzo titánico porque el macho, durante la fase de cortejo, tiene que disimular su discurso interno de corte misógino-pornográfico y adoptar un nuevo discurso romántico couple-oriented que agrade a la hembra. Tal impostura, tal desdoblamiento de la personalidad, produce, en la mayoría de machos, un estrés insoportable durante la fase de cortejo que hace que muchos ni siquiera tengan fuerzas para intentarlo. De ahí el hastío masculino a la hora de jugar al "puto juego".

El problema se agrava con la actual omnipresencia de la pornografía y de foros como éste donde se potencia este discurso interno masculino, inherente a todo varón, del "qué putas que son y cómo la chupan las muy guarras".

Ya lo dije una vez, la fase de cortejo para el varón es un terreno pantanoso, porque uno tiene que venderle a la hembra esta idea:



Mientras está pensando en ésta:



Y tiene que insinuarle que ambos vivirán esto:



Cuando él sólo está pensando en esto:



Y así sucesivamente...

Lo que nunca deja de sorprenderme es que la gran mayoría de mujeres, en su egocentrismo típico y su falta de interés por el sexo opuesto, ni siquiera sospechan cuál es la verdadera naturaleza sexual del varón. Yo he visto a conocidos ligando con tías vendiéndoles la moto de la relación romántica con un cinismo que se detectaba a la legua, tíos a los que se les ve a salidez en cada mirada, cada gesto y cada palabra, y ellas convencidísimas de que Fulanito "es un buen amigo" y "es un xico muy romántico". Y tú te partes el culo porque has escuchado a Fulanito en ambientes de camaradería masculina hablar de ella en términos de "esta tarde he quedado para follar con esa guarra" y cosas así.

Ahora bien, también aclaremos, que el discurso misógino-pornográfico del macho en ambientes de camaradería masculina no es más auténtico que el discurso romántico que utiliza en sus relaciones con hembras. Ambos tienen su parte de verdad y ambos tienen su parte de exageración. Lo que digo es que el macho tiene que lidiar con un "doblepensar", con un desdoblamiento de personalidad y una escisión de la mente que la hembra se ahorra, porque ella, como poseedora del COÑO, es el centro del universo y es el macho quien se tiene que plegar a sus necesidades. Porque somos nosotros los que siempre tenemos que amoldar nuestro discurso al suyo (en la fase de cortejo, se entiende, que es la única fase que como machos nos interesa), por no hablar de las dosis ingentes de auto control y auto observación que uno debe aplicar para que la hembra no salga pitando al conocerte.

miércoles, 27 de abril de 2011

Neutral Malvado XV - Nazi Pussy

No sé si os pasa lo mismo, pero siempre he asociado la conducta sexual de las mujeres con el nazismo.

Veamos algunos puntos en común entre nazismo y sexualidad femenina:

Eugenesia: Desengañémonos, un coño es como un campo de exterminio nazi en versión rosa. El coño está permanentemente tasando la calidad genética de los machos de su entorno. El coño sopesa, califica, descarta y selecciona a los machos más aptos para la reproducción. La posible descendencia de los machos que el coño considera "no aptos" es erradicada mediante la sentencia: "tú no eres lo suficientemente hombre". Cada vez que un coño nos descarta, está condenando a nuestros espermatozoides a caer en superficies infértiles (papel higiénico, calcetín acartonado de las pajas), nos está condenando, en suma, a morir sin descendencia, a morir doblemente, pues quien muere sin hijos muere doblemente. Un coño está continuamente exterminando los genes de los machos de su alrededor. Cada vez que una mujer nos descarta, nos extermina con aséptica frialdad nazi.

Veto a los discapacitados: Relacionado con el punto anterior. Un coño nunca le permitirá a un discapacitado que se corra en su interior. El coño es inflexible con los discapacitados. Implacable. No hay que ser muy retorcido para relacionar esa negación del derecho a reproducirse de los discapacitados con el programa nazi de eutanasia Aktion T4 y la infame expresión "vidas indignas de ser vividas" (Lebensunwertes Leben).

Supremacismo racial ario: No basta con privar de la reproducción a machos de bajo rango o discapacitados: las mujeres quieren a machos arios. Incluso las asiáticas mojan las bragas por Brad Pitt o Hugh Jackman o las negras prefieren al mulato con sangre blanca que al negro mandinga del Senegal.

Cianoftalmofilia: (del griego cian, azul; oftalmo, ojo; y -filia). Se trata de la atracción erótica o sexual que sienten las mujeres hacia hombres con los ojos azules. Tal atracción da lugar a situaciones absurdas como por ejemplo que machos de bajo rango con los ojos azules se hinchen a follar sólo porque ellas les encuentran una mirada irresistible. He visto a verdaderos mindundis, absolutos ceros a la izquierda en lo que a masculinidad se refiere, jactándose con aire autocomplaciente de lo mucho que follan, cuando es evidente que esos mismos tíos no se comerían un rosco si tuvieran ojos marrones. Huelga decir que las mujeres, como los científicos racistas nazis, catalogan a los hombres de ojos azules como superiores y más merecedores de pasar sus genes a las siguientes generaciones. Véase el caso Álvaro Muñoz Escassi, un tío insulso y bobalicón por el que una docena de furcias sin dignidad se tiran de los pelos en un programa de televisión. ¿Tendría el mismo éxito con los ojos marrones? Lo dudo.

Idolatría y adoración ciega al Führer (macho alfa): Se dice que muchas mujeres alemanas encontraban a Hitler irresistible y se sentían tremendamente excitadas, casi al borde del desmayo, ante su presencia. Esto guarda un claro paralelismo con el fenómeno fan que tan extendido está entre niñas y adolescentes. ¿Quién no recuerda a sus compañeras de colegio mojando bragas con los führers de la revista SuperPop? O quién no ha visto a zorritas histéricas idolatrando al protagonista de la saga Crepúsculo o mojando bragas cuando Cristiano Ronaldo sale del autocar.



Serían capaces de vender a su padre o de firmar la sentencia de muerte de todos los discapacitados del mundo con tal de poder comerle la polla a estos führers del nuevo milenio. Ellas, como los alemanes de los años treinta, se ponen de acuerdo a la hora de nombrar a unführer o macho alfa, y una vez han sentenciado "ése es el macho a adorar", lo adoran todas a una, como un rebaño sin criterio. Pocas escapan a ese pensamiento único.

Permeabilidad a la propaganda goebbeliana: La mayor parte de los anuncios de la tele van dirigidos a mujeres. Esto no sólo se debe a que ellas se encargan de hacer las compras, sino también a que la mujer es un target mucho más influenciable por las triquiñuelas de los discípulos de Goebbels. Hay estudios al respecto, muy silenciados por el lobby feminazi y los adalides de la corrección política, que demuestran que la mujer es bastante más influenciable por los mensajes publicitarios que el varón.

Uniformidad en la vestimenta: A los nazis les gustaban mucho los uniformes. A las mujeres, también. Todos hemos oído a mujeres decir que sienten una excitación ancestral ante un desfile militar, o ante el policía que les pone la multa, o ante los bomberos que salen de un edificio en llamas. También a ellas les gusta vestir de forma uniformada mediante lo que dan en llamar "ir a la moda" o "estar a la moda".

Gusto por los grandes falos:



El cohete V-2, desarrollado por Werner Von Braun.

Las mujeres, como los nazis, adoran los falos grandes. Un falo grande simboliza el poder, el yang, el principio activo, y tanto hembras como nazis idolatran el poder fálico. En la simbología nazi podemos encontrar multitud de símbolos fálicos: los cohetes de von Braun, los cascos de los soldados, la obsesión con las pollas circuncidadas judías (más grandes que las pollas arias), etc. Las mujeres, por más que lo nieguen, también mojan las bragas ante un buen falo.

Gusto por lo kitsch: La simbología nazi está llena de mariconadas a cual más cursi: esvásticas, brazaletes, broches, collares, uniformes de diseño. Todos sabemos que a las mujeres también les encanta la quincalla de diseño.

Afición por el ocultismo y la astrología: Mucho se ha escrito acerca de la afición de los nazis a la astrología y al ocultismo. Algunos de los altos dirigentes nazis (Himmler, Rudolf Hess, el mismo Hitler) eran aficionados a estas zarandajas y miembros de la Sociedad Thule. Una ideología en la que predomine la pasión, la demagogia y el porqueyolovalguismo (nacionalismo) siempre reservará un lugar privilegiado a estupideces como el tarot, la astrología o la adivinación por runas vikingas. De ahí que las mujeres, como los nazis, le den tanto crédito a los horóscopos o al tarot.

Amor por los perros: Conocida es la adoración que tenía Hitler por su pastor alemán Blondi. Las mujeres también sienten adoración por toda clase de animalitos y mascotas. Puede que sea por un instinto maternal insatisfecho, o por querer manipular a su antojo a una criatura indefensa a merced de sus caprichos y arbitrariedades, el caso es que no conozco mujer que no quiera tener una mascota a la que dominar mediante racionamiento de comida y extorsiones sentimentales de toda índole.

Anorexia: Relacionada con el racionamiento de comida. Cualquier ser humano sometido a una mente femenina, sea ella misma u otra persona, corre serio peligro de acabar padeciendo anemia, anorexia o muerte por inanición. La mujer moderna tiene una necesidad enfermiza de controlar las calorías que ella y los suyos ingieren a lo largo del día (se observa asimismo una sustitución de la ingesta de alimentos por la de penes erectos con el fin de conseguir réditos de toda clase). Alarmante también la tendencia femenina a sustituir comida por cigarrillos, en una peligrosa inversión de los valores nutricionales donde se cotiza más el paquete de tabaco que un buen plato de lentejas, lo que no es difícil de relacionar con el pérfido oficial de las SS que, cigarrillo en boca, observa con frialdad a los judíos famélicos en el campo de exterminio.

En fin, no me digáis que los chochos no son nazis, porque yo lo veo clarisísimo.

(Siempre he pensado que si algún dictador o megacorporación quisiera instaurar un régimen totalitario a nivel global, la mejor jugada sería tomar el control de la reproducción humana yerradicar el sexo masculino. Una sociedad compuesta únicamente por mujeres sería profundamente sumisa y jamás se rebelaría contra el poder totalitario...)

viernes, 17 de septiembre de 2010

Neutral Malvado XIV - La red

Siempre que intentes equiparar la conducta sexual de las mujeres con la de los hombres deberías darte cuenta de que lo haces por una simple cuestión de economía de pensamiento: es más fácil entender un modelo relacional simétrico que uno asimétrico. Pero es que las relaciones hombre-mujer no son simétricas ni de coña. Meteoslo en la cabeza; siempre que os asalten pensamientos sobre sexualidad humana que desemboquen en un modelo de relaciones hombre-mujer simétrico, desconfiad de ellos. Nunca hay simetría. Nunca hay reciprocidad.

Las mujeres necesitan relacionarse mucho más que nosotros. Cualquiera que haya tenido un flirteo por internet y conozca cómo funcionan las relaciones en este medio, sabe que mientras el macho está en internet jugando a tal juego online o foreando en tal foro de frikis, la hembra sigue en el Messenger hablando y hablando y hablando. Da igual la hora en la que te conectes, ella siempre está en el Messenger.

Esto tiene una explicación desde una perspectiva evolucionista: durante millones de años, la mujer, para sobrevivir, tuvo que dedicarse a establecer relaciones y tejer redes de apoyo en la tribu para asegurarse la superviviencia de ella y su prole. En cambio, el hombre, para sobrevivir, tenía que dedicarse a aguzar el ingenio, afilar sus habilidades técnicas y psicomotrices, etc.

De ahí que en internet los tíos jueguen mientras las tías chatean. Los tíos sólo chatean cuando tienen los huevos cargados y necesitan descargar. Las tías, en cambio, necesitan crear todo un entramado de relaciones donde a cada uno le corresponde un rol: el macho alfa primario (semental preferente), el macho alfa secundario (semental secundario), el macho beta primario (tampón emocional preferente), el macho beta secundario (aspirante a tampón emocional), el macho afeminado o "gayfriend", la amiga de su edad primaria, la amiga de su edad secundaria, la amiga maternal 20 años mayor, el macho enigmático sin rostro, etc. Cuanta más gente apoyándola, más segura y satisfecha se siente la hembra. Si el macho alfa primario falla, ahí está el macho beta primario para dar apoyo y el macho alfa secundario para sustituirlo. Si no está el macho beta primario para consolarla, entra en escena el macho beta secundario, que está deseoso de enjuagar las lágrimas de la princesita. Y es que en la hembra fértil, el tiempo es oro, el reloj biológico apremia, hay que darse prisa en ejecutar el plan reproductivo, y cuanto más fuerte sea la red de relaciones que la hembra ha urdido, más apoyo de la comunidad va a recibir durante el hipotético embarazo y la futura crianza de la larva que expele por el coñito.

Por eso, que ni se os ocurra caer en la trampa simplista del "tal para cual, son exactamente igual que nosotros, esto es recíproco...". NI DE COÑA.

martes, 24 de agosto de 2010

Neutral Malvado XIII - Muerte en pareja

Cuidado con este tema, porque las mujeres te suelen coger asco cuando enferma o se te muere un familiar querido.

En primer lugar, la enfermedad o muerte de un familiar querido deja una impronta en tu mundo afectivo que se traduce en una nueva manera de plantear la relación de pareja. Al enfermar un familiar, se acentúa tu miedo a la pérdida y empiezas a valorar más lo que tienes, de manera que es fácil empezar a volcarse más en la novia, darse cuenta de lo importante que es para ti, compartir con ella tu aflicción... Craso error. Las mujeres aprovecharán esa muestra de debilidad masculina para cogerte asco e irse con otro tío que no tenga a nadie enfermo o al que no le duela la muerte de nadie.

A mí esto me pasó con mi ex; al morir un familiar cercano mío, yo estuve un par de meses bastante afectado (era la primera vez que perdía a alguien cercano), y empecé a valorar más la relación con ella y a mostrarme más afectuoso de lo habitual. Ingenuo de mí... Aquello fue la sentencia de muerte de la relación. Según me enteré más tarde, ella empezó a cogerme asco a partir de ese momento.

Yo os lo digo para que vayáis con cuidado: si tenéis pareja y se os muere un familiar querido:

1. Al entierro no vayáis con ella, porque si ella os acompaña, empezará a relacionar vuestra cara con ataúdes, nichos y coronas de flores. Quedaréis asexualizados al 100% y os cogerán asco.

2. Si puede ser, cortad con ella inmediatamente. Ni se os ocurra transferir sentimientos de pérdida o miedo a la muerte sobre ella ni os empecinéis en valorarla más so pretexto de que "ahora me doy cuenta del valor que tiene la vida y lo importante que es la gente que te quiere". Cortad con ella, ya os ha cogido asco.

3. Si no queréis cortar por aquello de que "un chochito es un chochito", ni se os ocurra compartir con ella vuestro dolor. No soportan la debilidad masculina. No soportan ver vuestra decadencia reflejada en la muerte de vuestros familiares. No soportan ninguna imperfección que no encaje con su mundo de color rosa. Que se te muera un familiar "les da mal rollo", les recuerda que también van a morir los suyos, y las niñas no quieren malos rollos.

Aquí lo único que cuenta es que el novio es un llorón y es muy dependiente, y eso las agobia y les da mal rollo. Y así piensan la mayoría de nenitas hoy en día. Semejante nivel de egoísmo y amoralidad femeninos no se había visto en la vida. Ya no queda nada de la tradicional compasión femenina. Nada de empatía. Nada de abnegación. Todo eso se ha esfumado. La mujer contemporánea es un chochito hedonista en busca de diversión que no quiere saber nada de problemas ni de malos rollos. Y la verdad, no me extraña que los tíos que las conocen sólo las quieran como follamigas y las usen y tiren como a un kleenex. Porque para tener de pareja a estas alimañas hay que tener estómago.

La líbido masculina es muy fuerte, mientras que la líbido femenina es frágil y quebradiza. En las mujeres, cualquier fallo del varón se traduce en rotura de líbido. Cualquier imperfección, cualquier nota discordante, cualquier error que no encaje con la película de Hollywood que las tías tienen montada en su cabecita, deriva en asexualización del macho. Si tu novia se tira un pedo, tú la asexualizas durante 1 minuto (o en algunos casos hasta te excitas), pero al cabo de 1 minuto, la sigues deseando y queriendo. Si tú en cambio te tiras un pedo, ella te asexualiza durante todo el día. Si la madre de tu novia se muere, tú la asexualizas durante un par de días, pero al cabo de ese lapso de tiempo, tu líbido recupera niveles normales y sigues deseándola y queriéndola. Si en cambio muere tu madre, tu novia te asexualiza durante 2 meses enteros (aunque ni ella sea consciente de ello). Y pobre de ti que durante ese período quieras acercarte a ella, porque entonces ya no sólo te asexualiza, sino que te coge asco (aunque ni ella sea consciente de habértelo cogido).

Sobre el tema de cometer errores. Volvemos a lo mismo. Vamos a ver, en primer lugar, TODOS cometemos errores. La vida es una concatenación de errores. En la vida de toda persona, 9 de cada 10 intentos son errores. La diferencia vuelve a estar en la forma de encajar los errores de cada sexo:

Si el varón comete un error, ella le asexualiza. Si ella comete un error, el varón no sólo no la asexualiza, sino que hasta le parece más adorable. Ahí está la diferencia entre sexualidad masculina y femenina. Ellas pueden cometer mil errores, que nosotros siempre se los disculparemos. No sólo eso, es que además nos parecerán más femeninas por cometerlos. En cambio, si nosotros cometemos un error, nos asexualizan. Así de simple.

Pero incluso en el caso de que existiera un hombre cuasi perfecto que sólo cometiera un error al año, ese único error, a la tía que estuviera con él, le parecería tan imperdonable que lo dejaría ipso facto por otro tío menos perfecto. Es más, es que si existiera un hombre 100% perfecto que jamás cometiera un error, ellas también lo dejarían so pretexto de que "es demasiado perfecto y yo necesito a un impresentable para sentirme mujer".

Así que no, no es una cuestión de haber cometido errores. Es una cuestión de que nosotros perdonamos la imperfección femenina y ellas no perdonan la imperfección masculina. Es más, ellas no perdonan ni la imperfección masculina ni la perfección masculina. Es más, ellas no perdonan la condición masculina. Es más, ellas no están programadas ni para perdonarnos, ni para amarnos (me refiero a amarnos de verdad, incondicionalmente). Están programadas para utilizarnos en su agenda reproductora en pos de la maternidad. Sólo pueden amar de verdad a sus hijos. Y ya sólo por eso podemos disculparlas. Eso sí, no os fiéis un pelo de aquéllas que no sean vuestras madres.

sábado, 8 de mayo de 2010

Neutral Malvado XII - El monstruo de la sexualidad femenina

1. La sexualidad femenina está más interesada en la calidad que en la cantidad. Si educamos a las mujeres en la idea de que "tu coñito merece la máxima satisfacción", ellas lo que querrán es al mejor macho disponible para su coñito. Un coño busca la máxima calidad (la cantidad no le interesa). A partir de ahí, empiezan a ofrecer su vagina al macho exitoso, al preseleccionado por otras, al que tiene la polla corroída de tanta exposición al fluido vaginal. Al mismo tiempo, desprecian con más saña al macho de medio-bajo rango, porque "ellas son mujeres liberadas que merecen la mejor polla". De ahí que se produzca el efecto harén, donde una mayoría de tías pugnan por unos pocos machos y ofrecen su coño para tratar de retenerlos. Los harenes de la era simiesca no hubiesen permitido el desarrollo de civilizaciones avanzadas. Lo que ha permitido nuestra civilización es la familia monógama.

2. Pero no sólo eso, al educar a las mujeres en la idea de que su sexualidad es libre, caen en las garras de los instintos más primitivos, involucionan a un estado de hembras mamíferas de la era precultural y precivilizatoria. De modo que el macho deseado deja de ser el hombre amable y productivo (proveedor de recursos) y pasa a ser el macarra agresivo (semental). La mujer se embrutece, se animaliza, se vuelve más hembra que nunca. La consecuencia de esto es: tasa de abortos disparada, maternidad en soltería, tercermundización en suma.

3. Las relaciones hombre-mujer son mucho más inestables. Al estar imbuidas de la idea de que deben buscar la máxima satisfacción sexual (y para ellas satisfacción sexual es igual a "tener al mejor"), todos los hombres les parecen insatisfactorios, todos son una mierda comparados con los modelos de cine y televisión. Basta que conozcan a un "xiko misterioso en el chat" para que su noviazgo o matrimonio se tambalee. Siempre hay un hombre mejor en alguna parte. A una mujer no se le puede vender la idea de que su sexualidad es libre, porque la condenamos a una insatisfacción permanente: para ella libertad sexual es igual a "tener al hombre más atractivo y más deseado por las hembras rivales para mí y sólo para mí".

4. La sexualidad femenina desatada es un agente destructor de familias. Un varón casado puede darle rienda suelta a su sexualidad yéndose de putas o follándose a la secretaria, pero en ningún momento dejará de querer a su mujer ni va a dinamitar los cimientos de su hogar o su familia. El varón sabe separar lo genital de lo afectivo o familiar. En cambio, una mujer casada, si le da rienda suelta a su sexualidad y tiene un affaire extramatrimonial, al no saber separar lo genital de lo afectivo, destruye su familia, se divorcia de su marido, priva a sus hijos de la figura paterna, provoca graves trastornos vitales a sus hijos, a su marido, a sus padres, incluso a su amante y a ella misma.

¿Por qué coño os creéis que siempre ha existido esa doble moral que ha permitido a los hombres tener más libertad sexual que las mujeres? Porque si le damos libertad sexual a las mujeres, esto es un caos de agárrate y no te menees.

La decadencia de occidente tiene mucho que ver con la liberación sexual de la mujer (caída de la natalidad, aumento de divorcios, familias destruidas, niños malcriados por ausencia de figura paterna, invasión musulmana, consumismo desmedido, ascensión del gigante chino, etc.)

lunes, 28 de septiembre de 2009

Neutral Malvado XI - De la estupidez y la preñez

La preferencia sexual de las mujeres por los varones más agresivos pudo tener su utilidad allá por la era de las cavernas, cuando para sobrevivir en un medio hostil y primitivo hacían falta machos agresivos y tal. El problema es que en una civilización hipertecnificada como la nuestra, sobre la que se cierne la amenaza nuclear, medioambiental, bacteriológica, etc; que las mujeres sigan prefiriendo quedarse preñadas de los machos más agresivos y egocéntricos debería ser motivo de alarma en la OMS y en la mismísima ONU. Ya he leído a varios científicos (antropólogos, etólogos, etc.) alertando sobre el peligro que entraña que las mujeres sigan prefiriendo a los chulos y prepotentes como sementales. Sobre todo las mujeres de alto primitivismo (nivel educativo bajo, países tercermundistas), que son, mira por dónde, las que más se reproducen.

Por ejemplo, hay un polémico estudio de hace unos años que correlaciona el nivel socioeconómico de un país con el CI medio de sus habitantes. A partir de este estudio, se han hecho pronósticos que apuntan a que el CI promedio de la humanidad irá descendiendo en los próximos años, dado que la tasa de natalidad es más alta en países pobres con un CI promedio más bajo.

Total, que las mujeres que más se reproducen son las zorras primitivas, barriobajeras o tercermundistas, que eligen a machos también primitivos, buenos trapicheando con drojas o liderando carteles de narcos, que a su vez tendrán hijos igual de retrasados y maleantes, etc.

O la ONU se pone en serio a controlar la natalidad de las zorras más descerebradas, o la humanidad se va al carajo en menos de 50 años (por eso todos deberíamos estar de acuerdo con que se dispense la píldora postcoital en las farmacias incluso a zorras menores de edad para que la estupidez no se reproduzca), porque dentro de 50 años los que van a tener el dedo sobre el botón van a ser los hijos y nietos de los maleantes Duque-style que hoy en día se corren en los coños de estas zorras del nuevo milenio. Preparaos para la hecatombe nuclear, sanitaria y virológica (lo de la gripe A es sólo el preludio de lo que nos espera).

jueves, 17 de septiembre de 2009

Neutral Malvado & Saca al tarado

Neutral Malvado:
Jamás debes subestimar el potencial que tiene una fantasía sexual para convertirse en realidad. Toda fantasía es un deseo larvado, y todo deseo larvado propende a hacerse realidad, si no de manera completa, sí de manera parcial o fragmentaria. La mujer que sueñe con ser violada será propensa a flirtear con machos agresivos o a mostrarse renuente al sexo para que ellos la fuercen; la mujer que sueñe con follarse a un tío de uniforme será propensa a menear más el culo o a acariciarse más el pelo cuando esté en presencia de un policía; la mujer que sueñe con ser follada por un macaco como el tal Rafa Mora será propensa a acercarse a macacos del mismo estilo para decirles: "Tío, eres un chulo y un prepotente y no soporto a los tíos como tú" mientras el coñito le chorrea, etc.

En segundo lugar, las mujeres no estáis legitimadas para decir "tranquilo, es una fantasía inofensiva", porque tenéis escasa capacidad de control o de decisión sobre vuestra propia vida y porque sois las primeras en no tener ni puta idea de lo que vais a hacer mañana. Las mujeres os sobreadaptáis a las circunstancias, sin tener que desechar razonamientos a priori (la mujer rara vez hace razonamientos apriorísticos), ni hipótesis (la mujer rara vez se arriesga a emitir hipótesis, su palabra favorita es "depende"), ni ideologías (la mujer adopta la ideología del macho que la mantiene), ni proyectos (¿conocéis a alguna mujer que tenga claro lo que quiere hacer con su vida aparte de buscar pareja en el meetic?), de manera que si la fantasía sexual femenina se va a hacer realidad o no no depende de vosotras, sino de los hombres con los que os topéis en el camino. Son los varones los que proponen un escenario o una narración (seducir a mujeres tiene mucho que ver con saber crear una narración de la que ellas quieran formar parte) y son ellas las que entran directamente a beneficiarse de la infraestructura narrativa (o económica, o social, o patrimonial, o inmobiliaria, etc.) montada previamente por el varón.

O sea, que vosotras no tenéis ni puta idea de si vuestras fantasías son inofensivas o no, porque delegáis vuestra sexualidad en el varón, porque como mujeres sois criaturas puramente circunstanciales, coyunturales, amorfas, amorales, asistemáticas, etc. Si vuestras fantasías sexuales se van a hacer realidad o no depende única y exclusivamente del rango del varón con el que estéis y de su habilidad para haceros descender a los infiernos, no de vuestra voluntad ni de vuestros principios (que no tenéis).

El caso es que no voy a tolerar que una mujer me venga con el rollo del "me froto el clítoris pensando en macacos como Rafa Mora, pero no os creáis, que es una fantasía inofensiva y en realidad no soporto a los tíos chulos y prepotentes", porque está claro que sólo hace falta que un macaco egocéntrico se plante delante de ella y se ponga a vociferar: "nano, a ver, nano, yo estoy muy bueno y todas las tías quieren estar conmigo, vale, nano?" para que ella se le agarre a la polla y él no se la pueda quitar ni con aguarrás.

Saca al tarado:
La comunión diaria con ruedas de molino es uno de los deportes favoritos de las hembras, aunque como espectadoras, claro, que sean otros quienes se atraganten.

Esa pretensión de hacer creer contra viento y marea que los macarras, chulos, asertivos-agresivos, violentos, etc. les ponen pero poco, lo justo para hacerse un dedo, enlaza con otro de esos peculiares caracteres femeninos que es pretender una desconexión total entre causa y consecuencia, especialmente en el campo moral que es uno de los más cenagosos para ellas.

A una parte muy significativa de las mujeres les ponen semejantes tipos, con su pack completo de actitudes, bravatas y chulerías. Sus potorros chorrean y sus bragas cobran vida propia queriendo abandonarlas porque por una parte consideran que todo eso es parte del espectáculo único, personal e intransferible que se escenifica para ellas: "gallea por mí", "se pavonea por llamar mi atención", "le ha roto la cara a aquel tipo porque soy su hembra y me ha mirado", "me rompe el culo con violencia porque soy suya". A las mujeres les ponen estos individuos debido a que piensan, como de costumbre, que todo les va a salir gratis y se embarcan alegremente en ese tipo de relaciones a causa de esa puerilidad permanente que las caracteriza, siempre pensando que todo en este mundo se amoldará como un guante a sus deseos, y eso suponiendo que en realidad sepan lo que quieren, que no está nada claro.

Con estas cenutrias siempre hay que intentar ser pedagógico, aunque la mayor parte de lo que se les diga va a ser como predicar en el desierto. A ver si de una vez les entra en la cabeza que si se meten en un zarzal lo normal es que salgan con la ropa rasgada y unos cuantos arañazos aunque ellas piensen que van a ser capaces de cruzarlo levitando.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Neutral Malvado IX - Miedo a los coños

¿Hay miedo a los coños?

La mayoría de tíos vais a responder que no, que cómo vais a tenerle miedo a algo que os queréis follar, que en los coños hay que entrar y punto. De acuerdo, pero tened en cuenta que pensáis eso porque estáis cegados por el deseo sexual testosterónico y por el machismo patriarcal judeocristiano.

En realidad, por debajo de nuestro deseo sexual y del machismo imperante, existe un miedo ancestral al poder primitivo de los coños.

Vamos a diseccionar ese miedo. Hay 8 razones de peso por las que deberíamos ir con cuidado al enfrentarnos a un coño:

1. Zonas erógenas recónditas y desconocidas:

Si ya fue traumático descubrir que el clítoris tiene mayor concentración de terminaciones nerviosas que el pene, más traumático resulta que se hayan descubierto nuevas zonas erógenas como, ya no sólo el punto G, sino, según Desmond Morris, también el punto A y el punto U. Hay que joderse. A medida que se vayan descubriendo más y más zonas erógenas en ese abismo infernal llamado coño, irá haciéndose más y más difícil satisfacer a las mujeres en el futuro. Ya me veo dentro de unos años a unas cuantas zorritas liberadas de alguna teleserie titulada "Sex in the City 2021" diciendo: "He mandado a paseo a Steve porque aunque me estimulaba bien el clítoris y el punto G, no tenía ni idea de dónde estaba mi punto A ni mi punto U, además de que su pene era demasiado pequeño para estimularme el cuello del útero y darme el orgasmo uterino que yo me merezco", a lo que las zorriamigas responderán con risitas burlonas y brindis festivos en un bar de la Quinta Avenida. (Por cierto, el punto A tiene mucho que ver con el orgasmo cérvico-vaginal del que tantas veces he alertado en este foro, mucho más violento y satisfactorio que el orgasmo clitoriano, que a la mayoría de mujeres les provoca crispación sensorial e hipersensibilidad postorgásmica). Pero en fin, no me digáis que no es acojonante que en esa raja insaciable haya tantas y tantas zonas erógenas a estimular. Y las que quedan por descubrir... Dentro de nada para follar habrá que llevar un puto mapa.

2. Dilatación vaginal y profundidades insondables de un coño. Las 3 leyes de la mecánica genital:

Las leyes de la mecánica genital nos dicen que los coños siempre ganan a las pollas.
  • La primera ley de la mecánica genital nos dice que, dados unos genitales masculinos y unos femeninos, cualquiera que sea el estado de los genitales masculinos, los genitales femeninos siempre ganan. Por ejemplo, pene erecto versus coño, gana coño porque devora al pene. Pene fláccido versus coño, gana coño porque su propietaria piensa: "Gatillazo. Menudo maricón, ya verás cuando se lo cuente a mis amigas, jijiji". Es como un juego de piedra-papel-tijeras con dos contendientes (coño-polla) donde siempre gana el coño.

  • La segunda ley de la mecánica genital nos dice que, dado un pene erecto y un coño húmedo, el coño devora al pene por completo sea cual sea el tamaño del pene. Los consumidores de porno habréis visto que ellas se meten cualquier polla en el coño, da igual que se trate de una pichita torbellinesca o de una macropolla nachovidaliana.



    Por muy grande que sea una polla, el coño siempre la devora hasta la base, dejando sólo los huevos en el exterior. Esa pichita vuestra de la que os sentís tan orgullosos será engullida por el coño de una fémina hasta el punto de que al miraros os veréis castrados. Digamos que durante el coito, el macho se convierte en un eunuco por un instante. Los genitales femeninos, en cambio, conservan su integridad anatómica: Ellas ganan.

  • La tercera ley de la mecánica genital nos dice que, dado un coño y un número de penes superior a uno, el coño los podrá engullir a todos a la vez siempre y cuando los propietarios de los penes no tengan demasiados reparos de cariz heterosexual. Es decir, para una mujer es sumamente fácil meterse 2 ó 3 pollas a la vez en la vagina (incluso en el ano).



    Si no vemos más a menudo las dobles penetraciones vaginales (o anales) es porque dos tíos heterosexuales jamás aceptarán meter la polla a la vez en el mismo coño notando más el roce de la polla del otro que el de la vagina de ella. Pensad que cualquier forera tipo Candela o Niandra podría follaros por vía vaginal de dos en dos, sin apenas despeinarse, para luego volver tan tranquilas al foro, finas y modositas, a contar que una vez se follaron a dos tíos a la vez pero que prefieren a su novio. Véase si no la práctica del fist-fucking o a aquella furcia que se mete la cabeza de un tío por el coño. Los coños son aberturas abominables que se dilatan indefinidamente.



3. El mito de la vagina dentada y miedo a la castración:



Hay varias culturas que tienen leyendas sobre mujeres con vaginas dentadas. El objeto de tales leyendas era disuadir a los varones de tener relaciones sexuales con mujeres desconocidas. El mito de la vagina dentada se alimenta del miedo a la castración. Según el psicoanálisis freudiano, los varones sufrimos angustia de castración durante los primeros 6 años de vida, especialmente cuando nos vemos embargados por el deseo edípico de matar a nuestro padre y follarnos a nuestra madre (con el consiguiente miedo a que papi nos descubra y nos corte la pilila). Hay madres que intuyen el conflicto edípico y amenazan al niño diciendo: "Pórtate bien o te cortaré la colita". También según Freud, la visión de los genitales femeninos durante la infancia acentúa la angustia de castración debido a que el niño entiende que la niña no tiene pilila porque ha sido castrada. Esta angustia de castración reaparece en la etapa adulta cada vez que la mujer a la que amamos se folla a otro macho. Es como si la hembra que nos pone los cuernos nos castrase. Pero el fantasma de la castración no es gratuito ni injustificado. La castración es tan antigua como la humanidad. Basta echar una mirada sobre la historia: eunucos, castrati, esclavos negros castrados, vencedores que castraban a vencidos, etc. La amenaza está ahí... El caso de los eunucos es particularmente interesante: Hombres castrados para servir a las concubinas de un harén. Es como si el hecho de servir a una mujer llevase ineludiblemente a la pérdida de pene y testículos. No es de extrañar, por tanto, que en las fantasías sexuales masculinas de dominación femenina (recordemos que el 70% de los varones tiene fantasías sexuales de dominación femenina), uno de los temas más socorridos es que la mujer castre a su marido cornudo para tener relaciones sexuales con un macho ciclado de gimnasio, al que ellas llaman "hombre de verdad" (en inglés "Real Man").

4. Miedo al poder procreador de los coños y trauma del nacimiento:

Una de las revelaciones más perturbadoras de la infancia es cuando nos dicen que los niños no vienen de París sino que salen de los coños. ¿Cómo? ¿De los coños? Y uno se visualiza ya mayorcito, con 4 ó 5 años, saliendo del coño monstruoso de una mujer gigantesca. Para la mentalidad de un crío es muy inquietante que los genitales femeninos tengan ese poder creador de seres humanos.



Además, todos hemos experimentado el trauma del nacimiento, todos provenimos de un coño en el que ya no cabíamos. Decía Otto Rank que el nacimiento es la fuente básica de ansiedad de los seres humanos. No sé si habéis tenido alguna vez ese sueño en el que vais por unos pasadizos que se van estrechando cada vez más hasta que tenéis que agacharos para pasar y llega un momento en que el pasadizo es tan estrecho que ni siquiera os cabe la cabeza y os quedáis encallados sin poder avanzar ni retroceder. Pues ese sueño es una reminiscencia del trauma del parto. En la etapa adulta ese miedo al coño-creador-de-niños parece desvanecerse, aunque sigue residiendo en lo más hondo de la mente y se reactiva cada vez que el condón se nos rompe o ellas se olvidan de la píldora. El solo hecho de que de un chumino salgan criaturas glotonas que pueden hundirte tanto financiera como emocionalmente debería ser razón más que suficiente para equiparar los coños al vampiro de Düsseldorf o al carnicero de Rostov.


5. Variedad de mucus y segregaciones vaginales:



¿Cómo no tenerle miedo a un órgano que segrega muchos más fluidos que nuestras humildes pollas? Las braguitas de las féminas se quedan totalmente empapadas al cabo de pocas horas de haberse duchado y cambiado. Los hombres necesitaríamos una semana entera para ensuciar los gayumbos tanto como ellas ensucian las braguitas en sólo 12 horas. Los coños segregan un amplio e inabarcable surtido de fluidos y mucosidades que hacen palidecer a nuestras pililas. Según las últimas investigaciones, un coño produce mocos F, mocos G, mocos L, mocos P2, mocos P6, mocos S, gránulos Z, sangre y coágulos menstruales, fluidos de las glándulas de Bartolino, fluidos de las glándulas parauretrales de Skene... Apabullante. Pensad que si una polla quedase atrapada en una vagina durante todo el ciclo menstrual, acabaría desintegrándose por el efecto corrosivo de los ácidos chochiles combinados. Pero es que el zumo de coño también tiene proteinas y minerales. Según un estudio de una universidad norteamericana, un varón en huelga de hambre que ingiriese tres vasos de fluidos vaginales al día podría sobrevivir indefinidamente gracias al altísimo aporte calórico y nutricional que hay en el jugo de coño. Ante el fuerte carácter mucoso y olfativo de los coños, no es de extrañar que los hombres nos veamos atenazados por el miedo más irracional. Porque a ver quién es el guapo que se atreve a poner la boca en la raja supurante de una fémina que lleve más de 24 horas sin ducharse y tenga ese abecedario de mocos ahí abajo. No, hay que asumir nuestra derrota en ese aspecto.

6. La aletoriedad de la micción femenina:



Si por algún extraño golpe del destino un macho se encontrase bajo el coño de una fémina a punto de recibir una lluvia dorada, a este macho le esperaría un infierno. La trayectoria del chorro es imprevisible. Nunca sabes por dónde te va a caer. La orina femenina brota hacia un lado, luego se divide en dos o tres chorros, luego se vuelve a unificar, luego cambia de trayectoria, te moja el pelo, la frente, los ojos, el pecho. Es humillante. Después del festival urinario, la vulva les queda totalmente empapada. Por eso ellas se limpian el coñito con papel higiénico después de mear, con ese ritual tan exquisitamente femenino de coger papel y doblarlo con delicadeza para secarse la vulva. Y eso en el mejor de los casos, porque como les dé por decirnos: "Límpiame el coñito con la lengua, cari", la cantidad de orina a lamer será interminable. Compárese esto con el chorro regular y previsible de los machos. A nosotros se nos ve venir. Es natural que ante una cloaca que micciona de forma tan aleatoria y traicionera, el macho no tenga otra que rendirse y pedir clemencia.

7. Miedo a la menstruación:



No hay duda de que una raja que sangra es algo cuanto menos inquietante. La sangre simboliza heridas, muerte, vampirismo. La mayoría de culturas y religiones (incluida la cristiana) relacionan la menstruación con la impureza y la infertilidad. En la tradición judía se abofeteaba a la hija en su primera menstruación. Las mujeres hindúes, durante la menstruación, se abstienen de los oficios religiosos. El autor romano Plinio escribía en su Historia Natural: "Aproximarse a una mujer en este estado [entiéndase menstruación] tornará el vino agrio, las semillas que sean tocadas por ella se volverán estériles, los injertos se secarán, las plantas se marchitarán y la fruta se caerá del árbol debajo del cual ella se siente." También se ha podido observar con la ayuda de la fotografía Kirlian que el aura de la mujer menstruante se torna oscura, densa y pútrida. Incluso hay una explicación científica para todo esto. Según investigadores de una universidad estadounidense, las mujeres menstruantes segregan unas toxinas (menotoxinas) que poseen un efecto inhibitorio sobre el crecimiento de raíces, tallos, brotes, levaduras, y afecta a las propiedades geotrópicas de las plantas. Si por algún extraño revés del destino un varón se encontrase bajo el coño de una fémina a punto de recibir una lluvia roja, debería saber que la sangre menstrual constituye un auténtico veneno para el organismo del pobre macho. La ingesta de un solo vaso de sangre y coágulos menstruales bastaría para dejar a un macho estéril de por vida. Ante este panorama, no es de extrañar que haya miedo a los coños. Muchas chicas se cuentan entre risitas que sus novios se marean cuando ven los manchurrones de sangre de su menstruación. "Qué delicados que son los hombres... Y nosotras tan campantes, jijiji". Son tremendas.


8. Vellosidad genital femenina y miedo a la mujer-mona:



Esto es un coño en su estado natural. Inquietante, ¿verdad? Los varones presentamos vello en el pubis, pero no en el pene ni en la bolsa escrotal. Sin embargo, las féminas presentan una espesa mata de pelo tanto en pubis como en labios mayores (que embriológicamente corresponden a nuestro escroto). Si pusiéramos en una balanza el vello púbico de las féminas (en estado natural) y el vello púbico masculino, el vello púbico femenino pesaría unos cuantos gramos más. Vamos, que hay más pelo en los coños de muchas mujeres que en la barba del señor de mi avatar. Por eso las mujeres intentan por todos los medios, mediante depilación, rasurado y demás artificios, que no nos percatemos de que ellas están más cerca del mono que nosotros y que, por tanto, su sexualidad es más primitiva y salvaje que la nuestra. Ante esta imagen de los genitales de la mujer-mona, no es de extrañar que exista un miedo ancestral equivalente al del hombre cazador-recolector frente al mamut lanudo.



Si alguien conoce más peligros inherentes a los coños o más motivos por los que deberíamos temerlos, que tenga la bondad de exponerlos aquí. A ver si nos metemos ya en la cabecita que los coños tienen un poder espantoso y que toda precaución es poca.

Neutral Malvado VIII - Respeto al cunnilingus

Chupar coños es una de las prácticas más anheladas por muchos hombres. Sin embargo, muchas mujeres hoy en día se quejan de que no les comen el coño lo suficiente. ¿No os parece incongruente? Los hombres mataríamos por comer coño fresco y ellas se quejan de que no se lo comemos... Absurdo. Cuando te encuentras ante una paradoja de este tipo, lo primero que hay que hacer es dudar de la palabra de la mujer, pues son ellas las expertas en autoengaños, hipocresía y deshonestidad. Así pues, ¿es falso que ellas desean que les chupemos el coño? La respuesta es: sí y no, como todo lo que se refiere a hembras humanas.




El problema es el de siempre: una mujer no es un ser unidimensional y monolítico, sino que tiene una naturaleza dual y contradictoria, debido a que su cerebro está compuesto por tres unidades: el cerebro reptiliano, el intermedio y el superior o racional. Si bien los registros más primitivos de su cerebro le hacen desear la boca del macho estimulando su sexo, en el cerebro racional se hallan dos fuerzas contrapuestas a las que ninguna mujer puede sustraerse:

1. Por un lado, la cultura de la culpa, tradicionalmente alimentada por la moral judeocristiana, que en las mujeres está mucho más arraigada. El mito fundacional de la biblia ya empieza por recordarle a las mujeres que, como descendientes de Eva, son culpables de la caída, instigadoras del pecado, débiles y sucias comedoras de manzanas prohibidas. Muchas mujeres aun hoy en día tienen una percepción negativa de su vagina y la consideran casi como una cloaca infecta. Para que veáis hasta qué punto esto es cierto; las mujeres que se someten a terapia sexológica para tratar la falta de apetencia sexual, cuando se ponen de cuclillas sobre un espejo en el suelo para que vean su vagina reflejada en él, se sorprenden al descubrir que ésta es de color rosado y no de color negro como ellas creían. Así pues, para este tipo de mujeres (que siguen siendo la mayoría en mayor o menor medida), el hombre que baja al pilón se convierte automáticamente en un ser repulsivo que bebe directamente de la cloaca infecta.

2. Pero por otro lado está la cultura hedonista contemporánea, las doctrinas feministas posmodernas y la ética feminazi de "Cosmopolitan" y "Sexo en Nueva York", que también hacen mella en las mujeres de hoy en día. Dichas corrientes de pensamiento las invitan a creer que el cunnilingus es algo feminista y "guay". De modo que quejarse de que los hombres no les comen el coño se convierte en una pose política.

El problema es que las fuerzas del punto 1 chocan frontalmente con las del punto 2, de manera que una mujer desea que un hombre le coma el coño, pero cuando éste lo hace, no puede evitar perderle un poco de respeto. ¿Cómo tenerle respeto a un hombre que se ha rebajado a colocar la boca en su parte más infecta? "¡Se ha puesto a lamerme ahí abajo, con lo que apesta cuando llevo 24 horas sin ducharme, con la de sangre y coágulos que salen de ahí cuando me viene la regla!", piensan ellas. Sí, es cierto que este sentimiento atávico luego es contrarrestado (hasta cierto punto) por la cultura "Cosmopolitan" que les dice que el sexo oral es algo bueno y natural, pero de momento ya tienen una fuente de conflicto más.

Así pues, no es descabellado decir que, para la hembra humana, el hombre pierde valor y respetabilidad cada vez que le come el coño. Aunque sólo sea un poco. Pero lo pierde. Y esto viene corroborado por un estudio reciente:

Según un estudio de una universidad canadiense, los matrimonios que practican sexo oral tienen una esperanza de vida menor que los matrimonios que no lo hacen. El estudio fue realizado sobre más de un millar de matrimonios de Ontario, y se encontró que los matrimonios donde el hombre le practicaba habitualmente el cunnilingus a la mujer, terminaban antes de los 7 años en un 72% de los casos. Los matrimonios donde la mujer le practicaba felaciones al marido, mientras que el marido no le hacía el cunnilingus, terminaban antes de los 7 años en un 65% de los casos. Sin embargo, los matrimonios donde ambos cónyuges declaraban no tener sexo oral, sólo se rompían antes de los 7 años en un 28% de los casos! El estudio demostraría, contrariamente a la creencia popular, que el sexo oral es un factor desestabilizador.

Lo que me ha dejado más estupefacto es que los matrimonios donde él le come el coño a ella tienen menor esperanza de vida que los matrimonios donde ella le chupa la polla a él. Eso refuerza mi sospecha de que las mujeres te van perdiendo el respeto poco a poco a medida que les comes el chumino. Otra explicación: los hombres con más apetencia por el cunnilingus que por la mamada suelen tener el pene más pequeño, de modo que es lógico que ellas se cansen de su micropene y les acaben pegando una patada para irse con un rabo alfa de 20 cm.

miércoles, 29 de julio de 2009

Neutral Malvado VII - Atracción sobre el cocinero

Bueno, para explicar la atracción de la mujer por el varón que sabe cocinar debemos tener en cuenta dos factores:

1. Por un lado, la mujer es un parásito que necesita acoplarse a varones funcionalmente independientes. Como usted bien dice, no hay nada que excite más a una mujer que invadir la vida de un varón independiente y entrar a beneficiarse (ofrecimiento de coño mediante) de la infraestructura económica e inmobiliaria montada previamente por el varón.

2. En segundo lugar, el hombre que se las apaña en la cocina despierta en la mujer un fuerte instinto maternal con trazas de, por un lado, la necesidad típicamente femenina de cuidar a quien se cuida solo, como diciendo: "pobrecito, mira cómo se las apaña él solito, yo lo cuidaré", y, por el otro, la necesidad también típicamente femenina, aunque en este caso más rastrera y narcisista, de querer "cambiar" al macho como para apuntarse un tanto en su haber de chuminopowerismo, compitiendo con éste por la hegemonía en la cocina, un feudo tradicionalmente femenino, como diciendo: "ya verás cómo yo te pongo en tu sitio y te demuestro que yo cocino mejor, porque menuda soy yo, que soy muuu cabezona y tengo muxo carácter".

En definitiva, que la atracción que sienten las mujeres hacia el macho que sabe cocinar se basa en motivaciones mucho más mezquinas de lo que cabría suponer; por un lado el parasitismo femenino de engancharse al macho que no necesita nada de las mujeres, por otro el falso instinto maternal que encubre un egoísmo pueril de "cuidar a quien no necesita ser cuidado", y por último el afán reformador mezquino del "me encanta cómo eres, ya te cambiaré (y te echaré de la cocina)".

lunes, 8 de junio de 2009

Scandalff I - Cosas de putas

Con el deseo de educar y divertir abro este hilo para que enumereis las cosas que hacen a una mujer ganar puntos puta. (A todos nos gustan las putas, pero creo que estamos de acuerdo en que no saldriamos con ellas)


-A excepción de Pipi Estrada.

Ellas puede que no se den cuenta, pero ciertas actitudes, objetos, compañias, ciertos elementos reaccionan en los cerebros masculinos y automáticamente les clavamos un cartel imaginario de.



Así pues enumeremos todas esas cosas que no dan para hilo pero que juntas pueden tener su punto. He aquí algunos ejemplos:


-Tener amigos


-Fumar como hombres.


-Si suele emborracharse = PUTA


-Fotos sexys de msn


-Minifaldas


-Bailar regueton.

-LLevar el pelo de colores o ser peluquera.


Aportar cosas de cualquier ámbito que os enciendan las alarmas cuando conoceis mujeres (con foto correspondiente). Cualquier prejuicio por ridiculo y rebuscado que sea sera bienvenido. A vosotras os puede servir para camuflar vuestra putez y aumentar vuestras posibilidades de pescar algún incauto con dinero.

Adición de Neutral Malvado

No, pero ahora en serio: un indicio que hace saltar las alarmas de "ALERTA: PUTA" es cuando la hembra hace hincapié en que ella es muy decente o en que es una señora.

Otro indicio es la manera de quitarse una prenda de ropa, aunque sólo sea un abrigo o una bufanda. Esto no lo sé explicar muy bien, pero una mujer que se siente culpable porque sabe que es puta, se quita la prenda de ropa de una forma muy característica, como lanzando miradas furtivas alrededor, como temiendo que alguien descubra su condición de guarra por la forma de quitarse la prenda.

Otro indicio: cuando alguien pronuncia la palabra puta y ellas se dan por aludidas. El famoso axioma wetamirista: Gritas "PUTA" en la calle y todas se sienten tentadas de volver la cabeza. Pues bien, la que vuelve la cabeza, es indefectiblemente puta.

Otro: cuando las llamas "brujas" en plan cachondeo y se te enfadan. Eso nunca falla. Una mujer decente nunca se enfada porque la llames bruja, al contrario; les suele hacer gracia. Pero la que es puta de verdad, no lo soporta.

Ah, y uno muy importante: la forma de coger o manipular objetos con forma fálica. Dadle una zanahoria o un pepino a una mujer y observad la cara que pone. Si pone cara de culpabilidad o hace movimientos inseguros con la mano, es una PUTA sin paliativos.

Adición de ILG

Tatuaje en el lomo no sólo indica bien a las claras que es más puta que bonica sino que también nos indica en la posición que prefieren ser folladas. A veinte uñas, twenty nails. Por supuesto, un tatuaje en una teta no sólo nos indica que es puta sino también que es de baja estofa. No se me ocurre nada más falto de clase que un tatuaje en una teta. Piercings en la lengua y en el ombligo, tres cuartas de lo mismo. Jamás saldría con una tía que llevase un tatuaje lomero. Jamás.

martes, 5 de mayo de 2009

Neutral Malvado VI - Las virginidades de las mujeres

Todos sabemos que hoy en día es casi imposible encontrar a una mujer virgen. Pero, ¿qué es una mujer virgen? Tradicionalmente, la mujer virgen es aquella cuya vagina no ha sido penetrada nunca por una polla. Sin embargo, con la llegada de los métodos anticonceptivos y la liberación sexual de la mujer, la vagina deja de ser un templo sagrado para convertirse en una estación de paso, de modo que pronto la virginidad femenina pierde valor y se hace necesario incorporar nuevos agujeros femeninos en el mercado sexual. Debemos, pues, redefinir el concepto de virginidad femenina.

Las virginidades de las mujeres

Hoy en día, las mujeres tienen 3 virginidades de primer grado (vaginal, bucal y anal), que se corresponden con los tres agujeros femeninos; y unas cuantas virginidades de segundo grado: la manual (pajear al varón con la mano por primera vez), la gástrica (tragar semen por primera vez), la cubana (pajear polla con tetas por primera vez), la axilar (paja con sobaco), la podal (paja con los pies), etc. No obstante, en este estudio nos centraremos en las tres virginidades de primer grado y en una virginidad de segundo grado: la virginidad manual; de vital importancia en la adolescencia de la fémina.

Empecemos, pues, por esta última:

La virginidad manual



Pajeando la primera polla las mujeres hacen un descubrimiento fundamental en el desarrollo de su sexualidad: que las pollas son fáciles de manipular, que apenas rozándolas se ponen duras y que si las pajean un buen rato explotan en una erupción de leche cremosa. La pérdida de la virginidad manual es, por tanto, la primera toma de contacto de la fémina con el falo y el descubrimiento del poder que tiene para manipularlo a su antojo. La fémina descubre así que el pene es un cetro de poder que ella tiene en su mano y que puede manejar como si de un timón se tratara. La mujer descubre a través del control del falo un enorme abanico de posibilidades, entre las cuales se hallan dar paseos en Seat Leones tuneados, conseguir entradas gratis para locales nocturnos o acceder a viviendas sin haber trabajado en su puta vida.

La virginidad bucal



La mujer contemporánea, sumida en permanentes conflictos alimentarios como la anorexia, la bulimia y las dietas perpetuas, no concibe la boca únicamente como un orificio por el que alimentarse, sino también como un orificio bidireccional que usa para fumar cigarrillos, vomitar comida o comer pollas.

La virginidad anal



La fémina ofrece su ano como sustitutivo de la vagina para retener al macho y obtener ventajas competitivas sobre las hembras rivales. Hay, en todo sujeto pasivo del sexo anal, una profunda actitud pasiva y abnegada. Según el psicoanálisis freudiano, el bebé aprende, durante la fase anal, a retener la caquita para ser aceptado por sus padres. Así, todo ser humano relaciona el control de los esfínteres con las imposiciones culturales y el deseo de amor y aceptación. La hembra que ofrece el ano para retener al macho deseado hace una regresión a la fase anal. Sacrifica su ano y aguanta intensas sensaciones esfinterianas para obtener afecto, igual como hiciera cuando era bebita (apretar el esfínter) para obtener la aprobación de papi y mami, o cuando ya es adulta, de su macho.

La virginidad vaginal



La única virginidad que tradicionalmente perdían las mujeres. Antiguamente, la virginidad vaginal era un tesoro reservado al varón que se comprometía a cuidar de la mujer y de su prole mediante los votos matrimoniales. Sin embargo, con la revolución sexual y la liberación de la mujer, las féminas empiezan a ofrecer su vagina para retener al macho deseado sin obligarlo a pasar por la vicaría. Claro, sucede que pronto la virginidad vaginal deja de tener valor para el macho de alto rango, por lo que algunas féminas incorporan la ventaja adaptativa de ofrecer también la boca para el use y disfrute del varón. Por supuesto, con el tiempo al varón este double pack (sexo vaginal + mamada) le parece insuficiente, y las hembras más taimadas empiezan a incorporar el sexo anal en su repertorio, alcanzando así el triple pack (coito vaginal + mamada + coito anal). Durante un tiempo, las hembras que ofrecen triple pack se convierten en las más populares, pero pronto el resto de hembras igualan a sus competidoras y también ofrecen ese triple pack. Nos encontramos, pues, ante una guerra entre hembras rivales; una carrera desbocada donde hay que ofrecer cada vez más carne para poder retener al macho alfa.

Bien, hasta aquí hemos aprendido que la fémina contemporánea, en su afán de obtener popularidad y réditos afectivos, se ve obligada a sacrificar otras virginidades además de la vaginal. ¿Pero qué ocurre con la virginidad vaginal? Algunos estudios recientes han observado que muchas chicas jóvenes reservan su virginidad vaginal para relaciones más serias o para machos más seguros. Parece que toda fémina, pese a su minúscula libido y su preferencia de lo afectivo sobre lo genital, sabe que su vagina es el centro neurálgico de su feminidad y la puerta a instancias uterinas, relacionadas con el sempiterno anhelo y/o miedo a la preñez. Así pues, el placer genital y el riesgo de embarazo lo dejan para relaciones más serias, mientras que en la adolescencia se entregan en cuerpo y alma a actividades precoitales (petting, mamadas, enculadas, etc.) que les proporcionan popularidad y una vida afectiva tormentosa, dos cosas que estas taradas necesitan como el aire que respiran.

Existe un estudio interesante a este respecto, realizado por una universidad norteamericana, que indica que cada vez hay más chicas adolescentes que creen que el sexo oral no es sexo. Por lo tanto, según la mentalidad de las jóvenes zorras americanas, si Deborah está saliendo con Jimmy y un día le chupa la polla a Michael, Deborah no le está poniendo los cuernos a Jimmy, sino que tan sólo está haciéndole un favor a su amigo Michael. Si para las nuevas generaciones de zorras americanas chupar una polla no es sexo, es lógico que pierdan antes la virginidad bucal que la vaginal. Parece que se trata de follar por todos los orificios excepto por el orificio fértil (la vagina), porque si me la dejo meter por el orificio fértil, entonces soy una guarra. Esta mentalidad pronto llegará a España (si no ha llegado ya), así que iros preparando.

La inversión en el itinerario de pérdida de virginidades

Como hemos visto, las mujeres de antaño empezaban perdiendo la virginidad vaginal (siempre en el lecho nupcial) y sólo las más atrevidas o las que tenían maridos más insistentes perdían las otras virginidades. Ahora las tornas han cambiado y muchas empiezan perdiendo la virginidad manual y la bucal. Algunas incluso pierden antes la anal que la vaginal.

¿Por qué se ha producido esta inversión?

Antiguamente, las mujeres consideraban que el sexo era una actividad puramente reproductora. Esta concepción del sexo daba lugar a que las mujeres sólo accedieran a perder una virginidad; la vaginal, y ni se les pasaba por la cabeza que pudieran haber otras virginidades. No obstante, a partir de 1960, con la invención de la píldora anticonceptiva y el advenimiento de la revolución sexual, el sexo deja de ser concebido como una actividad meramente reproductiva y se convierte en actividad recreativa. A partir de este punto, ofrecer la virginidad vaginal empieza a tener cada vez menos valor (claro, cómo va a tener valor ofrecer el coño cuando no hay peligro de embarazo), de manera que las fantasías sexuales masculinas y el cine porno empiezan a explorar otras prácticas sexuales (sexo anal, cubanas, corridas faciales, etc.). En este estado de cosas, las hembras más taimadas, conscientes de que el sexo vaginal ya no impresiona a los machos, empiezan a incorporar en su repertorio las mamadas, el sexo anal y las degluciones de semen. Esto supone una verdadera revolución en las relaciones sexuales hombre-mujer, porque la rivalidad entre féminas lleva a que todas las mujeres imiten el comportamiento de las hembras más versátiles para de este modo retener a los machos de alto rango y evitar que una lagarta se los lleve. En la era anticonceptiva postrevolucionaria, constituye una enorme ventaja adaptativa ser una guarra que come pollas, traga semen y se deja encular. De modo que la que no se adapte, no podrá retener al macho de alto rango.

La confusión sexual de la mujer contemporánea

La feroz competitividad entre féminas y la devaluación del sexo vaginal produce no pocas confusiones en la mente atolondrada de nuestras jóvenes zorritas.

Resulta que para retener al malote de clase, hay que masturbarlo en los lavabos del cole, chuparle la polla, tragarse su semen y dejar que se te corra en el recto. Si la hembra no lo hace, el malote de clase se irá con la Tamara o con la Jenny, que este año tienen las tetas más grandes y se dice que chupan polla como posesas en los lavabos del cole. De modo que la joven adolescente se encuentra bajo una enorme presión social y mediática y se ve obligada a ofrecer otras virginidades además de la vaginal. Pero a pesar de la presión cultural, la hembra continua siendo hembra, y tiene grabado a fuego en sus genes que no debe ofrecer su vagina al primero que pasa. Como ya hemos dicho, existe, en toda mujer, una sensibilidad visceral, interoceptiva, por la que intuyen las pulsaciones de su útero, ligadas al cerebro primitivo que todas poseen; una sensibilidad que las lleva a querer reservar su vagina para el macho con el que haya un vínculo de calidad. De modo que aquí es donde tiene lugar la inversión en el itinerario de pérdida de virginidades: en el choque entre los imperativos culturales (ofrécele tus tres orificios al macho dominante de la pandilla) y los imperativos biológicos (reserva el templo sagrado de tu vagina para el macho al que tengas bien cogido por los huevos). Y la forma que tienen las féminas de resolverlo es ésta: sacrificar las virginidades infértiles: manos, culo, tetas, boca, garganta, estómago, etc., y dejar la virginidad fértil para el macho que ofrezca verdaderas garantías.

Y sigue la confusión: Pese a vedar el acceso a su vagina y sacrificar las virginidades infértiles, el fantasma del embarazo es muy persistente en la psique de la fémina, de ahí que se vean en los consultorios sexuales para adolescentes las típicas preguntas: "¿Si me trago el semen de mi novio me puedo quedar embarazada?" o "¿Si mi novio se corre en mi culo me puedo quedar embarazada?". El deseo/miedo al embarazo es tan persistente en la fémina que incluso usando los dos agujeros infértiles no pueden evitar preguntarse si se van a quedar embarazadas.

Imaginaos esto en el caso de los varones. Que los varones renunciásemos al uso del pene para conseguir popularidad y beneficios afectivos con las mujeres. Que sólo empleásemos manos, lengua y ano para gustar a las mujeres y que no dejásemos que las ávidas manos femeninas nos tocaran el pene porque eso sería ser "guarros". ¿Os imagináis una forma de sumisión y renuncia más humillante que esa?

Neomachismo

La renuncia femenina al goce genital y el uso de las otras virginidades para obtener popularidad entronca con lo que se ha dado en llamar neomachismo. El neomachismo está bien ilustrado por la canción del rapero Porta. Las niñas de hoy en día, sumidas en un falso feminismo hedonista que consiste en meterse pollas y drogas por todos los orificios (un falso feminismo que no deja de ser una nueva manifestación de machismo posmoderno, porque la hembra que grita "las chicas al poder" y que usa sus orificios para atraer y retener a los machos no deja de ser una víctima más del machismo más recalcitrante), se han convertido en poco más que perras en busca de sensaciones, popularidad y poder. Un estudio reciente del Vaticano dice que el pecado capital más frecuente en mujeres es la soberbia, mientras que en varones es la lujuria. La mujer contemporánea es víctima de la soberbia y la necesidad de poder en el ámbito de los afectos y las relaciones. Para conseguir ese poder, emplea todos sus orificios.

En definitiva, el varón contemporáneo debe aprender a tener en cuenta la posibilidad de hollar las otras virginidades de las mujeres, sustituyendo el paradigma de que las mujeres sólo tienen una virginidad por un paradigma nuevo: las mujeres tienen tres virginidades de primer grado (vaginal, bucal, anal) más unas cuantas virginidades de segundo grado (manual, cubana, gástrica, axilar), etc. El desafío del macho contemporáneo es reventar cuantas más virginidades mejor, y hacerlo sin piedad, porque de lo contrario otro macho más convincente se nos adelantará. Recordad: ellas venden su cuerpo al mejor postor, pero lo venden a cachitos, y hay que saber regatear.

miércoles, 29 de abril de 2009

Neutral Malvado V - Humor femenino

La mujer es un ser demasiado conservador y egocéntrico para hacer reír.

Ahora bien, también debemos reconocer que en el fondo de todo hombre hay un machismo velado que exige que la mujer no se salga de su rol estético-maternal. Para la sociedad, la mujer es pura carne, capital biológico, una matriz andante, el eje de la reproducción, por lo tanto, es cosa seria, ya sea porque está en edad fértil o porque es madre, la mujer debe mantenerse siempre en un estado estático, amable y seductor, mostrando la herencia genética que le ha sido otorgada y las cualidades que la predisponen a ser buena madre (afectuosidad, abnegación, conservadurismo, etc.), ergo no podemos permitir que un sexo con una misión tan seria se nos desmadre con chistes y payasadas. Cualquier mujer que se atreva a violar esa sagrada ley y a ejercer el rol de payasa oficial (tipo Eva Hache) se topará con un muro de desaprobación, no sólo procedente del sector masculino, sino también del femenino.

Cita:
wetamir dijo:
Cierto es que la mayoría de las mujeres solo rien un chiste como señal de que el que les cuenta el chiste goza de su aprobación (...)
En efecto. La risa femenina se dispara más para mostrar aprobación o complicidad que porque estimule resortes intelectuales o humorísticos. En muchas ocasiones he visto cómo un grupo de féminas se reían como estúpidas ante cualquier chiste de tal humorista sólo porque previamente habían dictaminado que el humorista era gracioso. No cabe la posibilidad de valorar los chistes por separado, no; el sentido del humor femenino es contextual, depende de quién cuente el chiste, depende del clima emocional que presida el lugar, depende de si los demás también se ríen o no (la hembra es mucho más influenciable y se deja contagiar más por la risa ajena), depende incluso de la fase del ciclo menstrual (el chiste irreverente que les hace reír durante la fase folicular les parece grosero durante la fase lútea), etcétera.

Otro ejemplo de que el humor femenino tiene más que ver con el contexto que con la calidad intrínseca del chiste es el factor "risa tonta" o "risa inercial". Es la típica risa que les entra por alguna memez y que se sigue reproduciendo a partir de las memeces subsiguientes sólo porque están en ese estado hilarante del que no pueden salir. La risa femenina no está basada en el concepto, sino en el estado anímico previo que invita a seguir regodeándose con indolencia en ese mismo estado, es decir, en una inercia fisiológica y psicológica en virtud de la cual "me río porque me estoy riendo" o "me meo porque me estoy meando" (véase la risa tonta de la típica vieja con incontinencia urinaria que se ríe como una bruja empapando toda la Tena Lady, o las adolescentes cabezahuecas que se ríen por cualquier gilipollez sólo porque una ha empezado a reírse y las otras mimetizan la conducta de la hembra líder en un alarde de mentalidad rebañil de lo más deplorable)

sábado, 4 de abril de 2009

Wetamir & Neutral Malvado - Pelis para tias

Por Wetamir:

Pelis para tias
, extrayendo de ellas el mensaje feminazi "porqueyolovalgo" y el daño que causan en la psique colectiva del Matriarcado.

La Cenicienta de Walt Disney.

Esta peli podría ser llamada "El Origen del Mal" ya que es de los productos lavacerebros mas perjudiciales en el desarrollo de una fémina como persona y es que, si las coges pronto, aún se puede hacer una persona y todo.
El visionado de este film junto con "La Bella Durmiente" y "Blancanieves" conforman la trilogía Disney de adoctrinamiento de zorras. Sembrando semillitas de este calibre en varias generaciones de inocentes niñas se recogen frutos como las perras de hoy en dia.

La Cenicienta es la historia de una chica, dibujada guapa para que las niñas se identifiquen con ella, que crece torturada por su Madrastra y sus hermanastras, dibujadas feas y con rasgos crueles.
Esto ya siembra la rivalidad femenina y la idea de entender a toda mujer como una rival y competidora.
Hay un Principe Azul, suele ser un tio guapo, con dinero y pocas luces, perfectamente manipulable y que babea ante la prota convirtiéndose en una especie de zombie sin voluntad.
La escena en que hasta las ninias mojan los pañales es aquella en la que la prota se viste de gala para hacer una aparición espectacular en la fiesta, logrando todos sus objetivos solo con su presencia.
La búsqueda y conquista del hombre como solución a todos los problemas de la vida y el cortejo como fin absoluto de la existencia también están presentes durante el metraje.
Estas ideas rebotan en la espaciosa cabecita de la menor hasta fermentar en futuras actitudes enfermizas.

Todas las pelis destinadas a un público femenino son versiones de este germen primigenio.



Pretty Woman de Garry Marshall

Una versión de la Cenicienta como tantas otras, procurando actualizar roles y lugares comunes, incluso buscando verosimilitud.

Richard Gere es un multimillonario madurito de buen ver cansado de ser codiciado por féminas. Es tan imbecil que se pierde y da con una PUTA (es importante señalar que no se va de putas, sino que se pierde, no vaya a ser que parezca patético).
La PUTA es Julia Roberts (valga la redundancia) pero es puta sin chulo y no se droga, lo hace porque le debe molar o algo, no lo explican mucho.
El caso es que ambos congenian (una puta y un millonario ¿quien lo diría?) y ella llega a convertirse en su pareja forever. Él aprende de ella a ser mas imbécil y ella aprende de él a gastar su dinero.
El gran momento de esta peli, aquel en el que las mujeres rien e incluso lloran de alegría, es cuando la puta va de compras con el millonario y hasta ownean a unas dependientas snobs.

El filme fué un éxito demencial, millones de mujeres no solo la vieron repetidas veces, sino que la compraron y la grabaron de la tele cuando la pasan. Conozco a una gañana que se midió las piernas a raiz de una frase que dice la PUTA en la peli para comprobar que las suyas eran mas largas.



Orgullo y Prejuicio de Jane Austen

Dentro de todo el enorme universo Austeniano quizá es "Orgullo y Prejuicio" el relato que ha motivado mas estimulaciones clitoridianas en las lozanas hijas de la Gran Bretaña.

Hay unas ocho mil versiones cinematográficas de la novelilla, en Inglaterra destacó mucho la serie de la BBC con Colin Firth como Mr. Darcy.

El relato va de como una desgraciada familia solo tiene un porrón de hijas en una época en la que si la mujer no se casaba se moría de hambre. Todo lo demás son un montón de sucesos, anécdotas y equívocos en un ambiente distinguido y clasista.
Por supuesto tanto las protagonistas como las villanas son mujeres que odian y conspiran en silencio, mintras que los hombres son una panda de idiotas veleta que lo mismo piden matrimonio o insultan a una tia según lo que otra le susurre al oido.

Este tipo de cosas fomentan la idea en las mujeres de que los hombres son monos fáciles de engañar a los que hay que mentir y manipular como zánganos, por otro lado, las mujeres son todas el demonio hecho carne.
Igualito que en los culebrones con los que se educan muchas féminas.



El Diario de Bridget Jones de Sharon Maguire

Versión libre de "Orgullo y prejuicio", actualizando personajes y situaciones. (Qué fácil es hacer un libro/peli de éxito, no?)

Bridget Jones es una treintañera alcoholica, gorda, vulgar e imbécil que babea por Mr. Darcy (si, interpretado por Colin Firth, metalenguaje a tope) un pluscuamperfecto abogado de éxito que acaba pasando por el aro.

Esta película es directamente masturbatoria para toda mujer de hoy, ya que se produce una especie de catarsis entre ficción y realidad con la espectadora. El film minimiza sus miedos y realiza sus fantasías de una manera primaria total, directa al hipotálamo, con las consecuencias de prendas íntimas empapadas y demás.

La película fué un rotundísimo éxito ya que toda una generación de vulgares, ilusas y gordas treintañeras se meneaban como orangutanes en sus butacas al ver a Bridget, su avatar en la ficción, enrollarse al principito de turno.



El Amante de Lady Chatterley Ken Russell

Peli de Pascale Ferran de reciente aparición, aunque es importante mencionar la adaptación para la televisión británica de la novela de D.H.Lawrence, probablemente una de las novelas que mas pajas ha suscitado entre las inglesas del S.XX.

Lady Chatterley es una marujilla inglesa cuyo marido, además de gilipollas, queda paralítico en la guerra, así que la desdichada señora no tiene quien la penetre. Ella sufre muchísimo caminando por sus enormes jardines mientras los mineros del carbón a los que explota la compadecen, pobre niña rica.

El caso es que un dia ella conoce al guardabosques y follan. El primer polvo es glorioso desde un punto de vista femenino puesto que, mientras él la penetra, ella yace en un trance onírico, absorta, inmovil... vamos, que es adúltera pero no buscaba polla, no.
No solo se lo pasa teta follando con su jardinero, sino que TODO DIOS en su entorno celebra y anima su adulterio.

Por Neutral Malvado:

Otra película que gusta a las mujeres, pero curiosamente también a muchos de vosotros, mariconazos:

Amélie


Una zorrita francesa con una sensibilidad muy femenina, muy imaginativa, muy soñadora, muy maravillosa, con la que se identifican todas las hippies adictas al cannabis. Al final, por irónico que parezca, también consigue a su príncipe azul, que es un joven de buen ver, enigmático y misterioso, con el que se besa en plan romántico, haciendo realidad una fantasía sexual femenina más vieja que la prespituación.

Otra, que gusta tanto a hombres como mujeres, pero que puede contribuir a elevar el ego femenino a cotas excesivas:

Más alla de los sueños



Una revisitación del mito de Orfeo y Eurídice llena de efectos especiales, escenarios empalagosos y trucos lacrimógenos. El protagonista (Robin Williams), hace lo indecible por su mujer, una depresiva, psicótica y suicida, por la que tiene que bajar al infierno, como Orfeo. Ella se porta como una perra desagradecida, revolcándose en su victimismo y en su demencia. Esta película no hace más que fomentar la idea de que las mujeres tienen derecho a lloriquear, deprimirse, empastillarse, adoptar trastornos alimentarios (anorexia, bulimia, obesidad), y en definitiva, practicar el victimismo más exacerbado para conseguir la atención y el afecto del varón.

domingo, 29 de marzo de 2009

Neutral Malvado IV - Ellas y el fracaso (añadiendo a Wetamir XIII)

Ellas no fracasan nunca. Nunca. No olvidéis que las mujeres son expertas en autoengaños y tergiversaciones, de manera que nunca reconocerán -ni siquiera a ellas mismas- que se han casado con un feo micropénico porque no pueden optar a nada mejor, sino que antes se montarán la película de que es un feo atractivo, de que no les importa el físico, de que nunca estuvieron enamoradas de su ex, de que con los machos alfa de discoteca sólo era sexo, de que ellas estaban perdidas hasta que conocieron al macho proveedor de recursos, y un largo etcétera de autoengaños y justificaciones tan inherentes a la mentalidad femenina.

La percepción del mundo muy masculina (la lucha, la competitividad, la excelencia, la coherencia) que no tiene nada que ver, por mucho que os empeñéis, con la mentalidad femenina. Olvidáis que la mujer es un ser tan tremendamente sobreadaptado, tan asquerosamente pasivo, tan mezquinamente reactivo, tan horriblemente amorfo, que se adapta como la plastilina a las circunstancias del presente, tergiversando el pasado ("Yo no estaba enamorada de mi ex, era sólo sexo"), el presente ("A mí el físico no me importa" -para justificar que se ha casado con un ingeniero calvo y feo-), y el futuro ("Él nunca me pondría los cuernos"). Es decir, todo un arsenal de falacias que se les hace indispensable para crear un clima de seguridad que prepare el terreno para la ejecución del programa reproductivo.

Pero insisto en que ellas no se amargan, porque para amargarse hay que percibir el mundo con objetividad (cosa de la que son incapaces); no se arrepienten, porque para arrepentirse hay que repasar la vida propia con honestidad (imposible en ellas); no fracasan, porque para fracasar hay que haberse puesto metas importantes (nada de metas, sólo adoptan una actitud pasiva esperando la llegada del macho solucionador); ni reconocen que se casan con el feo descartado por otras (porque son incapaces de distinguir la ética de la estética, o la persona del estatus social, hasta el punto de que "el guapo no es tan guapo, sino que tiene una personalidad fascinante", mientras que "el feo es guapo por dentro y yo no soy una superficial", o "el famoso otrora feo ahora es muy guapo porque sale por la tele" (el efecto Adrien Brody)).

En fin, que esta diatriba no va a causarle ni siquiera un rasguño al sólido edificio femenino de falsedades, autoengaños y sobreadaptación al medio. Son amorfas. Es como si un boxeador se empeñara en darle una lección a un bote de blandibloo.

lunes, 9 de marzo de 2009

Neutral Malvado III - Sexualidad femenina

Lo que está claro es que todas las mujeres sois propensas a la bisexualidad. Por varias razones:

1. Egocentrismo femenino. Las mujeres se sienten el centro del universo y el eje vertebral de la humanidad. Una mujer gasta más tiempo observando a las hembras rivales que a los machos que le podrían interesar. A una mujer le pones delante una pareja de novios, y su vista se detiene más rato sobre ella que sobre él. "¿Has visto qué vestido llevaba Fulanita?", mientras que en él ni se han fijado. Las fantasías sexuales femeninas no consisten en imaginarse cuerpos masculinos desnudos o pollas erectas palpitantes, sino en imaginarse a ellas mismas siendo observadas, siendo las protagonistas, siendo el puto centro de atención. A la mayoría de mujeres heterosexuales les excita lo mismo ver un cuerpo femenino atractivo que ver un cuerpo masculino atractivo. Es tan fuerte la energía centrípeta que emana del cuerpo femenino que toda mujer se siente en mayor o menor medida atraída por el cuerpo de otra mujer, de manera que toda mujer es propensa a la bisexualidad.

2. Predominio de lo afectivo sobre lo genital. Como el cóctel hormonal femenino conlleva una libido baja, la sexualidad de la mujer es más afectiva que genital. Si la sexualidad femenina es esencialmente afectiva, les da igual relacionarse con hombres que con mujeres que con perros que con gatos. Total, ellas pueden vivir sin sexo mejor que nosotros. ¿A cuántas mujeres conocéis cuyas vidas afectivas giren exclusivamente en torno a sus perros o a sus gatos? Yo a muchas. Les da igual un hombre, que una mujer, que una mascota, que un hijo. La cuestión es tener a alguna criatura, da igual de qué género o especie, que satisfaga sus mórbidas necesidades afectivas.

3. Plasticidad sexual femenina. Ya lo he dicho mil veces: La sexualidad femenina, dada su baja energía libidinal, es propensa a que le dé igual ocho que ochenta, carne que pescado o chorizo que almeja.

martes, 20 de enero de 2009

Neutral Malvado II - Los abismos del Pagafantismo

Me consta que la mayoría de usuarios de este foro siguen siendo machos beta o pagafantas. Tranquilos; hay hombres mucho peor. Muy por debajo del macho beta, que como todos sabemos, es aquel que adopta una pose servicial ante una mujer para acceder a contactos carnales que ella le niega; por debajo también del macho gamma, que sería aquel que se casa con una mujer, la mete a vivir en su piso, comparte cuentas con ella y le da su ansiado bebé, tan sólo para acabar siendo echado de su propia casa vía divorcio express; y también por debajo del macho delta, que sería el masoquista que se casa con una dómina, pone todas sus cuentas a su nombre, le trae las zapatillas y le da masajes en los pies, construye una mazmorra en casa para que ella le azote con el látigo, y hasta se deja poner los cuernos y disfruta sabiendo que su mujer se folla a un culturista; por debajo de todos estos hombres ridículos y vergonzosos, se halla el macho epsilon, una auténtica vergüenza para la condición masculina. El grito de reclamo de los machos epsilon puede oírse en algunas páginas de contactos de internet:

Cita:
esclavo-water busca AMA para convivencia
SUMISO ALEMAN DESEA CONVIVENCIA CON AMA O AMAS QUE DESEEN TENER UN ESCLAVO-TODO TERRENO. -ADEMAS DE UN ESCLAVO-CAGADERO PARA UN USO TOTAL. BUSCO UNA CONVIVENCIA DE "CONVENIENCIA" CON ALGUNA AMA -MEJOR GRANDE Y FUERTE. DE EDAD ENTRE LOS 30 Y LOS 50 -MEJOR CON AMIGA PARA TRIOS DE MORBO Y HUMILLACION . -TAMBIEN PUDIERA SER UN AMA CON UNA HIJA PERVERSA Y DEPRAVADA . SABES ESTOY CANSADO DE MI INSIPIDA Y RUTINARIA VIDA Y HE LLEGADO A LA CONCLUSION QUE -CUANDO ME LLAME SATANAS AL INFIERNO, ESE DINERO NO ME SERVIRA DE NADA. POR ELLO DESEO CUMPLIR MIS FANTASIAS MAS NEGRAS -NO APTAS PARA "BIENPENSANTES" ... DESEO SER Y SERVIR HASTA EL FIN DE MIS DIAS, COMO ESCLAVO-RETRETE -OFRECIENDO MI BOCA COMO CAGADERO DE MIS AMAS . ENCUENTRO SEDUCTOR QUE UN BUEN CULO ME FOLLE HASTA LA GARGANTA CON UN SABROSO Y MONUMENTAL SALCHICHON ... DE MIERDA !!! -CLARO ... SERIA UN SER FELIZ Y SIN REPRESIONES -SIEMPRE QUE MI/S AMA/S TUVIERAN UN ESPECIAL DISFRUTE CON MIS TOTALES EXCLUSIVOS Y EXHAUSTIVOS SERVICIOS COMO RETRETE-HUMANO . ES MI MAYOR INQUIETUD, NO PODER DAR VIDA A MIS "NEGROS DESEOS" ... POR ELLO -Y PORQUE YA SOY MADURO E IRRECUPERABLE, BUSCO LA REDENCION COMIENDO LA MIERDA DE MI/S TUTORA/S HASTA QUE REVIENTE DE UN ATRACON !! SOY Y ME CONSIDERO UN IRREDENTO COPROFAGO Y ASI DESEO VIVIR, AUNQUE SEA EN CAUTIVERIO Y CON PERDIDA "TOTAL" DE MI LIBERTAD Y -OTRAS LIBERTADES ... SOY MADURO, VICIOSO-VICIOSO-VICIOSO, EXPERTO COMEDOR DE CULOS Y COÑOS ... -ME LLAMAN LENGUA DE ORO ...?? ME GUSTAN LAS SEÑORAS DE CULO GRANDE -Y MEJOR ALGO MADURITAS ... ME GUSTAN FUERTES Y GRANDES -PARA QUE PUEDAN APLASTARME CON SU PESO ... IDEAL SERIA UNA MATRONA DE 45 AÑOS CON LA TALLA 48 O 50 MUY ANCHA DE CADERAS, 75 A 85 KILOS DE PESO . VICIOSA-RETORCIDA PERVERSA Y DEPRAVADA ... QUE LE GUSTE EL MORBO NEGRO -AMANTE DE LAS PRACTICAS ESCATOLOGICAS, MUY OBSCENA Y CON DOTES DE IMAGINACION . YO SOY DE 175 DELGADO RUBIO OJOS AZULES -BUENA POSICION CULTO Y ABURRIDO DE LOS CAUCES NORMALES QUE ME IMPONE UNA SOCIEDAD "CADUCA" -BUSCO -COMO SE PUEDE VER UNA SITUACION MUY ESPECIAL...!! -NATURALMENTE, Y COMO DIGO LINEAS ARRIBA, AL SER UNA SITUACION DE CONVIVENCIA Y DE TOTAL "CONVENIENCIA" ...?? -YO TENDRIA EN CUENTA EL TRATO RECIBIDO DE MIS AMAS -Y ACTUARIA EN CONSECUENCIA, PONIENDO MIS BIENES Y GANANCIAS TOTALMENTE A DISPOSICION DE MIS "PROVEEDORAS" -UNA VEZ LA SITUACION NOS COMPLEMENTE Y SATISFAGA A TODOS ... SI Ud. o Uds . -MI/S FUTURA/S AMAS -CREEIS REUNIR LOS SUFICIENTES REQUISITOS Y APTITUDES DE PERVERSION, COMO PARA RECICLAR MI ESPIRITU Y C O N V E R T I R M E EN "VUESTRO" -PARA SIEMPRE RETRETE HUMANO Y SABREIS "ALIMENTARME" CONVENIENTEMENTE, NO DUDEIS UN SOLO MOMENTO Y PONEROS EN CONTACTO CON -VUESTRO CERDO HANS ...!! SEGURO QUE SATANAS Y YO -SABREMOS RECOMPENSAR EL ESFUERZO ...!! SOY BIENPARECIDO CULTO Y TODO "ESO" QUE LA SOCIEDAD IMPONE DE CARA A LA GALERIA ... PERO EN LA INTIMIDAD SOY UN COCHINO DE LO MAS COCHINO Y ME ENCANTA QUE MI AMA ME "OBLIGUE A COMER MIERDA" -MAS CLARO Y SINCERO, NO PUEDO SER ... SERE VUESTRO WATER Y AGUJERO-NEGRO Y "TODOS" SALDREMOS FELICES DEL CONTACTO . AHORA YA ME DESPIDO Y BESO VU LO DIVINO CULO . MUY Atte. hans -el sibarita . GRACIAS !
Hans "el sibarita", un hombre culto, sin duda. Un hombre que estaría dispuesto a entregarse del todo a una mujer, no joven y bella, sino vieja y gorda, dándole incluso los ahorros de toda una vida de trabajo, sólo para obtener de ella el más absoluto desprecio y ser usado como un sucio retrete.



Aunque parezca increíble, hay muchos hombres con tendencias epsilon, si bien su propagación está limitada por fuertes represiones culturales. Algunos os preguntaréis, ¿y qué coño tiene que ver el BDSM con un foro de ligue? Muy fácil:

Numerosos estudios indican que la mayoría de machos beta o pagafantas suelen tener fantasías sexuales masoquistas donde son dominados por una o varias mujeres. El perfil de hombre masoquista es muy definido: sujetos pasivos e introvertidos, con baja autoestima; presencia de maltratos físicos o psicológicos durante la infancia, amén de un largo historial de desengaños amorosos por exceso de amabilidad. En otras palabras: pagafantismo. Y aquí viene mi tesis: un macho beta o pagafantas que desee convertirse en macho alfa no podrá hacerlo si su espíritu es impuro y sigue coqueteando con fantasías masoquistas. El macho alfa que todos queremos ser jamás se excita pensando en mujeres dominantes. Jamás. Y si uno quiere acceder a la categoría alfa, deberá erradicar el deseo secreto de ser un macho delta o epsilon. "Es que sólo son fantasías", se excusarán algunos. No, amigos. Toda fantasía sexual es un deseo larvado, y un deseo de signo contrario al machoalfismo es un obstáculo insalvable cuando se trata de dejar atrás vuestro pagafantismo.

Digo todo esto porque he detectado en el foro la creencia errónea de que de macho beta sólo se puede pasar a macho alfa. Muchos creen que el macho beta, una vez consciente de sus errores vitales, sólo tiene como salida convertirse en alfa. Craso error. Es de vital importancia notar que los estratos más profundos de la psique de un pagafantas anhelan tanto ser un macho alfa como ser un macho delta o epsilon. Y si el deseo de ser macho alfa no es fuerte ni unidireccional, si no se erradica toda fantasía de signo contrario, el camino del machobetismo al machoalfismo es impracticable. Si bien es cierto que el macho beta difícilmente se puede convertir en macho epsilon por los fuertes tabúes sociales contra la degradación masculina, tampoco podrá llegar a ser macho alfa debido a su deseo profundo de ser dominado por mujeres.

Sí, ahora muchos saldrán a negar que hayan tenido alguna vez fantasías de dominación femenina, pero no colará. Os conozco muy bien. Eliminad el femdom de vuestro repertorio de fantasías sexuales. Tirad a la papelera de reciclaje todos los vídeos porno donde las chicas estén enfocadas desde el suelo y se vean como diosas altivas. Un macho alfa sólo tiene vídeos donde la cámara las enfoca desde arriba y ellas se ven por debajo del objetivo.

¿Tenéis fantasías sexuales masoquistas? ¿Os gustaría que una mujer os dominase?

Neutral Malvado II - Pedir perdon

¿Es contraproducente?

La gilipollez del perdón. Todo el mensaje del cristianismo gira en torno al perdón de Dios, y nos exhorta a ofrecer o pedir perdón allí donde sea necesario. Aunque muchos seamos ateos, todos hemos mamado la mojigatería judeocristiana de un modo u otro y tenemos inculcado el valor del perdón hasta en el tuétano.

«Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la misma manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros» (Col. 3 : 13)

¿Pero qué pasa cuando pedimos perdón a una mujer, sea novia, follamiga o esposa? Según mi experiencia, que todo se va a tomar por culo a partir de ese momento.

Pedir perdón es reconocer oficialmente ante ellas que somos hombres defectuosos. Es poner en macha la neurosis femenina del "porque-yo-lo-valgo", la letanía feminazi del "este tío es una mierda y yo me merezco mucho más".

¿Por qué pedir perdón ha perdido el valor judeocristiano de redención y concordia? Porque se ha abusado del perdón. Porque la gente lo usa para manipular, para extorsionar, para victimizar, para exprimir a la pareja, a la familia, a los hijos. Porque nadie pide perdón sinceramente.

«Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen». (Lc. 23 : 34)

La primera mujer con la que tuve relaciones fue obviamente mi madre. Ya en la adolescencia, me di cuenta de que pedirle perdón por algo que había hecho mal sólo conllevaba un empeoramiento de la situación. Durante un tiempo pensé que era porque ella era hija de una mujer manipuladora y victimista que había usado el perdón para extorsionar a la hija. Pero la sorpresa vino más adelante, con mis primeras relaciones de pareja. Con todas mis novias, siempre que les he pedido perdón, he notado cómo me hundía más y más en el fango. En sus caras se podía leer: "Ahh, ¿pides perdón? Eso es porque lo has hecho mal. Porque como todos los tíos, eres un mierda y no eres el príncipe azul que YO ME MEREZCO!".

Hamijos, nunca le pidáis perdón a una mujer. Mientras no pidáis perdón, la relación será una mierda, pero se mantendrá a flote. Ella tenderá a culparse a sí misma. Ahora bien, en el momento en que pidas perdón, estarás asumiendo la culpa y la imperfección, y la mujer, que es un ser voluble por naturaleza y con nula capacidad de autocrítica, hará leña del árbol caído y te culpará a ti de todo lo que va mal en su vida. No les deis argumentos para que os culpen. Tienen una tendencia natural a culpar al varón, y cuando les pedís perdón, sólo conseguís desatar esa tendencia maligna. ¿pedir perdón verbalizando tus errores? Eso es dinamitar los cimientos de la relación.

Nicolopaganini I - El varón domado traducido

El varón domado, de Esther Vilar, traducción en azul. Un hombre tiene que ser capaz de protegerme Un hombre tiene que ser capaz de proteger...